
El sonido de voces y risas llena una pequeña comidería de Costa Rica. Entre platos típicos y mesas de madera, una mujer de pasos firmes dirige la atención. Es Karla Meza, quien a sus 50 años volvió a bailar folclor nicaragüense luego de 27 años de pausa. No hay telón ni luces, solo la comunidad migrante reunida en torno a sus tradiciones.
La historia de Karla comienza en Managua, donde nació como Karla Vanessa Meza Sánchez. Desde niña soñaba con bailar folclor, pero la realidad de su familia la obligó a priorizar el trabajo y el estudio. “Mi madre nos enseñó a trabajar muy niños, por la necesidad de colaborar en el hogar”, recuerda. Entre ventas ambulantes y deberes escolares, la danza quedó relegada a un rincón de su vida, según relató a Confidencial.digital.
PUBLICIDAD
A los 16 años, Karla cruzó la frontera hacia Costa Rica en busca de mejores oportunidades. Se instaló en Heredia y durante tres años trabajó con una familia que la apoyó a completar el colegio durante las noches. En 1997, un rayo de luz: se unió a “Raíces de mi Tierra”, el primer grupo de proyección cultural nicaragüense en el país, dirigido por Jesús Ortiz. Bailó dos años, hasta 1998. Entonces, nuevamente, la necesidad la alejó de los escenarios.

Durante 27 años, Karla vivió lejos del baile. Su vida se llenó de jornadas laborales, emprendimientos y nuevas responsabilidades. Pero la vocación no desapareció, solo esperaba el momento adecuado para regresar. Ese momento llegó en 2025, cuando conoció a Carlos Eddy Monterrey, el “Macho Ratón”, quien llevaba cinco años difundiendo la cultura nicaragüense en Costa Rica.
PUBLICIDAD
De ese encuentro nació “El Macho Ratón y el Jolgorio Folclórico Nicaragüense”, un colectivo comprometido con llevar el folclor a la comunidad migrante. “¿Qué es el jolgorio? Una alegría. Llevarle alegría por medio de la cultura. Porque queremos llevarle alegría al público”, explica Karla. El grupo lo integran ocho nicaragüenses, desde jóvenes de 19 hasta adultos de 65 años, como detalla Confidencial.digital.
Las presentaciones no ocurren en grandes teatros. El colectivo decidió actuar en comiderías, ferias de emprendedores, restaurantes y actividades privadas, donde la comunidad migrante vive y trabaja. Para Karla, la pregunta central siempre es: “Los grupos se enfocan para irse a presentar en los teatros y la comunidad que no va a los teatros, ¿Qué le damos? ¿Qué les ofrecemos?”.
PUBLICIDAD
La cercanía con el público define cada evento. Hay quienes se animan a cantar con ellos, otros se suman al baile o piden una foto para llevarse de recuerdo. Cuando apoyan la apertura de pequeños negocios, solo piden transporte y comida; en locales ya establecidos, la tarifa arranca en 40,000 colones (aproximadamente USD 75) más los almuerzos de los artistas, ajustándose si el evento requiere más artistas, mayor duración o mayor distancia.

El arte convive con el emprendimiento. Karla confecciona tocados y artículos folclóricos, imparte talleres de manualidades y dirige Diarte Sabores y Creaciones, un negocio que ofrece combos piñateros, mesas de dulces y servicios de decoración para fiestas y negocios. Junto a Monterrey, apoya también a un pequeño grupo local con clases y actividades de proyección cultural.
PUBLICIDAD
La bailarina resume así el sentido de esta nueva etapa: “Es algo muy bonito y gratificante saber que por medio del arte, del folclore, y de la cultura, le llevó alegría a otras personas”. No pensó que volvería a bailar folclore a los 50 años. Creía cerrada esa puerta, pero la comunidad migrante y el deseo de compartir alegría la llevaron de nuevo al escenario, aunque ahora los escenarios sean comiderías y plazas, lejos de los reflectores, pero cerca del corazón de su gente.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Estados Unidos evalúa respuesta ante el rechazo del régimen nicaragüense a la diplomática Natasha Franceschi
El secretario de Estado estadounidense se reunió con el encargado de negocios en Managua para evaluar los próximos pasos tras el rechazo de Ortega y Murillo a aceptar a la embajadora designada Natasha Franceschi

El plan “Hay patria” avanza en Nicaragua entre actos oficiales y denuncias de presión para asistir
La campaña forma parte del proceso de consulta sobre una reforma constitucional que extendería a siete años el mandato de Daniel Ortega y Rosario Murillo
La educación superior en Nicaragua enfrenta desafíos de financiamiento, docencia y empleo
Las limitaciones de recursos, la salida de personal académico y los cuestionamientos sobre las condiciones de enseñanza aparecen entre los factores señalados por especialistas, docentes y estudiantes

¿Qué riesgos enfrentan quienes tienen propiedades en Nicaragua?
Comprar, heredar o administrar una propiedad en Nicaragua puede requerir revisar la situación registral, fiscal y notarial del inmueble. Las transferencias administrativas, los cobros del IBI y los trámites desde el exterior figuran entre las consultas de propietarios e inversores.

El fenómeno del ‘coffee run party’ se vuelve popular en Managua
Atletas experimentados, principiantes y distintas generaciones se encontraron alrededor de una taza de café tras recorrer las calles de la capital nicaragüense en una jornada que combina ejercicio y vínculos sociales




