La modalidad “boca a boca” fue la vía principal que utilizó una red dedicada a captar a mujeres nicaragüenses para trabajos en el cuidado de personas mayores en Málaga. Según la información publicada por Confidencial. digital y confirmada por la Policía Nacional de España, la organización contactaba a mujeres en situación de vulnerabilidad a través de personas conocidas o miembros de la propia estructura. Les ofrecían la expectativa de una vida mejor y un empleo digno en territorio español.
Ya en Almargen, localidad malagueña donde operaba la red, la realidad para las víctimas era otra. Se encontraban obligadas a trabajar 24 horas al día, siete días a la semana, sin derecho a descanso, vacaciones, contrato laboral ni alta en la Seguridad Social. La red imponía una deuda inicial de 5,000 euros (USD 5,450) por su traslado. Cada mes debían pagar 350 euros (USD 380) y, si alguna intentaba dejar el trabajo, recibía una penalización de 100 euros (USD 110) adicionales. El alojamiento también era motivo de presión económica: las víctimas debían abonar 200 euros (USD 220) diarios por hospedarse en la vivienda de uno de los integrantes de la organización. Además, no se les proporcionaba boleto de regreso a Nicaragua.
La estructura de la red, según la publicación, estaba liderada por una mujer nicaragüense y un hombre español. Ambos mantenían vínculos con una agencia de viajes en Managua, que instruía a las mujeres para superar los controles migratorios y les proporcionaba la documentación y el dinero necesarios para su entrada a España. La Policía Nacional aclaró que no es posible difundir el nombre de esa agencia, ya que la investigación judicial continúa bajo secreto. Las autoridades destacaron la colaboración de la Policía nicaragüense y la coordinación internacional de Interpol para identificar la agencia y a los responsables relacionados con la trata.
PUBLICIDAD
Detenciones, víctimas identificadas y protección legal
El operativo policial se realizó el 30 de julio de 2026, y fue entonces cuando la Policía Nacional arrestó a siete personas vinculadas a la red. Hasta el momento, las autoridades han logrado identificar a 11 mujeres que fueron víctimas directas del grupo. Además, datos oficiales indican que durante el año 2025, la Policía Nacional liberó a 537 personas afectadas por delitos relacionados con el trabajo, de las cuales 67 eran víctimas de trata y 470 de explotación laboral, según Confidencial.digital.
Las autoridades españolas pusieron en marcha los mecanismos de protección que prevé la ley para quienes han sido víctimas de trata de seres humanos. Las mujeres identificadas pueden optar por el retorno asistido a Nicaragua o solicitar una autorización de residencia y trabajo por circunstancias excepcionales. Esta última figura está contemplada en el artículo 59 bis de la Ley de Extranjería y se aplica cuando la víctima colabora en la investigación o cuando sus circunstancias personales lo justifican.
El texto legal establece que la autoridad competente puede eximir a la víctima de responsabilidad administrativa y facilitar su integración social, bien mediante el retorno asistido a su país de origen, o bien otorgándole la residencia y permiso de trabajo temporal. La decisión depende de la situación personal de la víctima y de su disposición a colaborar con la justicia.
PUBLICIDAD
Para quienes sospechen o conozcan situaciones similares de trata en España, la vía para presentar una denuncia anónima y confidencial sigue abierta. El canal telefónico 900105090 y el correo electrónico trata@policia.es están habilitados para recibir información que pueda ayudar a detectar y proteger a víctimas de trata de personas. Estos recursos buscan ofrecer una protección efectiva y una salida segura para quienes se encuentren en situaciones de explotación.
PUBLICIDAD