El escritor y periodista Arquímedes González sostiene en el libro Exilio bajo fuego, crímenes de la dictadura de Nicaragua, según EFE, que la represión de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo no terminó dentro de Nicaragua en 2018, sino que se extendió fuera del país mediante espionaje, acoso, amenazas y ataques contra opositores exiliados.
La investigación reúne los casos de diez nicaragüenses asesinados en Honduras y Costa Rica entre 2019 y 2025, según explicó González a EFE. El autor compiló 24 historias de opositores y críticos que desde 2018 denunciaron vigilancia, hostigamiento y seguimientos fotográficos.
“Exilio bajo fuego es un libro de crónicas periodísticas que rescata los casos de diez nicaragüenses que han sido asesinados tanto en Honduras como en Costa Rica entre 2019 y 2025”, dijo González a EFE. El escritor, periodista y defensor de los derechos humanos afirmó además que la obra documenta “que la represión no se detuvo en Nicaragua” y que “se amplió a nivel internacional”.
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Según EFE, el libro de no ficción describe una estructura criminal transnacional que, de acuerdo con González, el régimen sandinista utiliza para vigilar y hostigar a activistas, periodistas y exiliados que buscaron refugio en otros países de la región, e incluso para eliminarlos físicamente.
El libro documenta asesinatos y atentados contra exiliados en Honduras y Costa Rica
La obra registra el asesinato de cinco campesinos opositores en Honduras y de otros cinco disidentes en Costa Rica, según EFE. Entre ellos figura el caso de Roberto Samcam, un mayor retirado del Ejército y crítico de Ortega que fue asesinado hace un año en su casa en San José, después de recibir amenazas de muerte vinculadas a agentes de seguridad nicaragüenses, de acuerdo con EFE.
González dijo a EFE que estas crónicas “rescatan todo el dolor, la persecución, el hostigamiento que ha tenido el exilio” nicaragüense. Añadió que esa represión transnacional también incluye vigilancia, acoso, alertas falsas a Interpol, intentos de extradición y cierres de cuentas bancarias.
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Según González, citado por EFE, existe “toda una maquinaria estatal” orientada a reprimir a los nicaragüenses exiliados para que dejen de denunciar las violaciones de derechos humanos que, afirmó, ocurren a diario en Nicaragua. En su investigación, concluye que los principales blancos son periodistas apátridas y exiliados, defensores de derechos humanos, líderes de la sociedad civil y personas que se expresan públicamente en medios de comunicación y redes sociales.
“Ellos son los focos de la represión y lo ejecutan bajo diferentes maneras como el hostigamiento, la vigilancia, la toma de fotos, la persecución, los ataques físicos, o los intentos de extradición”, dijo González a EFE.
González afirma que algunos ataques pudieron prevenirse con investigaciones exhaustivas
El caso que más conmovió al autor fue el de Samcam, según relató a EFE, porque el exmilitar había advertido de antemano lo que ocurría. González dijo que Samcam alertó sobre “el uso de los canales diplomáticos para que vinieran infiltrados y células del régimen a perseguir a exiliados nicaragüenses” en Costa Rica.
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El escritor añadió a EFE que Samcam también “fue dando las pistas de quiénes eran sus asesinos”, pero esas señales “no se tomaron en serio a pesar de que él continuamente reveló el trabajo de la dictadura para perseguir a los exiliados”.
Otro caso que, según EFE, impactó a González fue el del disidente Joao Maldonado, que sobrevivió a dos atentados en Costa Rica entre 2021 y 2024. El autor dijo a EFE que Maldonado resistió 13 disparos y lamentó que uno de esos ataques, ocurrido en 2021, no se investigara de forma exhaustiva y que solo ahora se esté acusando a uno de los implicados.
El libro busca que el lector advierta que esos crímenes y atentados se pudieron evitar si en los países donde ocurrieron se hubiera sentado un precedente jurídico, razonó González ante EFE.
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Según EFE, el autor presentará la obra en Costa Rica el 12 de junio junto con Claudia Vargas, viuda de Roberto Samcam, y el abogado Salvador Marenco, del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más.