La congresista estadounidense María Elvira Salazar impulsa la Ley Nica 2.0 para aumentar los aranceles a Nicaragua, con el fin de asfixiar económicamente a la dictadura de Ortega-Murillo.
El anuncio se realizó en el octavo aniversario del estallido social de abril, fecha que la legisladora consideró “un símbolo” en su carta al Comité de Conmemoración por la Libertad y Democracia en Nicaragua, según reveló Nicaragua Investiga.
La nueva ofensiva legislativa de Salazar continúa la presión ejercida por sectores del Congreso de Estados Unidos contra Managua en los últimos años.
Salazar participó previamente en la promoción de la Ley RENACER, que endureció las sanciones contra Nicaragua. Ahora, impulsa el establecimiento de los aranceles “más altos posibles para debilitar al régimen”.
En su carta, la representante resaltó la participación de los exiliados en Miami y manifestó su apoyo a la restauración democrática, afirmando: “Después de Cuba, Nicaragua es la que sigue”.
En el Congreso, Salazar ha mantenido a Nicaragua como prioridad en la agenda estadounidense. Durante una audiencia reciente sobre persecución religiosa, la legisladora republicana calificó a la vicepresidente Rosario Murillo como “el mismo diablo” y anticipó que “muy pronto se restablecerá la democracia en Nicaragua”.
Paralelamente, la Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional USCIRF propuso que Nicaragua sea clasificada como “nación de especial preocupación” en materia de derechos humanos y recomendó el apoyo financiero a organizaciones civiles nicaragüenses para documentar abusos y exigir responsabilidades, informó Nicaragua Investiga.
Estados Unidos endurece sanciones y refuerza su postura en la región
El avance de la Ley Nica 2.0 ocurre en medio de dinámicas regionales donde se registran movimientos diplomáticos y presiones políticas cruzadas.
El régimen cubano confirmó este lunes que mantiene negociaciones con Estados Unidos, explicando que la noticia surgió tras filtraciones en medios norteamericanos.
Fuentes citadas por Nicaragua Investiga señalaron que la administración Trump consideraría una incursión militar en Cuba con el objetivo de impulsar una transición política tras más de sesenta años de castrismo.
Este movimiento se inserta en una estrategia de máxima presión sobre gobiernos clasificados como autoritarios en Centroamérica y el Caribe.
El propósito de la Ley Nica 2.0, según María Elvira Salazar, es elevar los aranceles comerciales a Nicaragua para incrementar la presión económica contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Esta medida complementa lo alcanzado con la Ley RENACER, que ya representó un paso previo de presión financiera desde el Congreso estadounidense.
La diáspora nicaragüense en Miami y el seguimiento del Congreso
A través de su carta, Salazar destacó el “gran peso” de los nicaragüenses en el exilio, particularmente en Miami, y reiteró el compromiso de mantener el respaldo a organizaciones prodemocráticas.
El Jefe de Misión estadounidense realizó visitas a varias empresas nicaragüenses para “conocer esta realidad” y reforzar la vigilancia económica sobre el país.
La representante declaró: “He asumido como misión estar con ustedes, no solo en palabras, sino con acciones, con el sueño de una Nicaragua libre, y hoy estamos más cerca que nunca”. La combinación de sanciones financieras, presión desde las instituciones y apoyo a la sociedad civil nicaragüense forma parte de la política oficial de Estados Unidos hacia Managua.
Este mes, Estados Unidos aplicó nuevas sanciones a altos funcionarios del régimen de Ortega-Murillo, incluyendo al viceministro del Interior y a dos de los hijos de la pareja de presidentes, en la lista de sancionados