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Aduanas, trazabilidad y aliados: la logística detrás de los aromatizantes

Fernando Portillo, analista de logística y comercio exterior en la industria aromatizante, explica cómo las especificaciones técnicas y la coordinación con transportistas moldean cada exportación

Fernando Portillo es analista de logística y comercio exterior en la industria aromatizante (Foto: Movant Connection)

“Hoy, a la hora de sacar estos productos, nos exigen diferentes etiquetas o marcas en las cajas para que el embalaje quede identificado y quien lo manipula sepa cuáles son los peligros que contiene”. Con ese principio, Fernando recorre las exigencias que atraviesan la exportación de aromatizantes: desde las fichas técnicas y el etiquetado hasta la logística inversa y el vínculo con los transportistas que hacen posible cada entrega.

¿Cuáles son las particularidades logísticas que tiene la industria de los aromatizantes a la hora de exportar?

Hoy, a la hora de exportar un aromatizante, la especificación es diferente a la de un producto común. Hay muchos países que exigen determinadas condiciones porque tienen reglamentos que, para poder recibirlo, requieren ciertas especificaciones o una ficha técnica con información sobre lo que contiene.

Hoy en día siento que es mucho más flexible sacar un producto, sobre todo dentro del Mercosur y hacia la Unión Europea, y que el otro país lo pueda recibir. Es mucho más factible que antes: hay más margen para gestionar toda la documentación de la operación.

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¿Qué diferencias encontrás con productos de otras industrias, como la alimenticia?

Trabajé en el rubro de alimentos y también lo veo diferente en ese sentido. Los alimentos tienen sus propias exigencias: como son productos de consumo, se requiere que cumplan determinadas especificaciones para permitir su ingreso al país de destino.

¿Hay algún cuidado particular en el transporte o en el packaging de estos productos?

Hoy, a la hora de sacar estos productos, nos exigen diferentes etiquetas o marcas en las cajas para que el embalaje quede identificado y quien lo manipula sepa cuáles son los peligros que contiene. Al momento de exportarlo, la aduana hace sus controles y, si no tiene la etiqueta específica, te lo frenan por no cumplir con el reglamento.

También trabajaste en logística inversa. ¿Qué implica eso en este rubro?

Una parte tiene que ver con el material de embalaje. Muchas veces lo enviamos a un cliente junto con algún insumo, como un palet, y al momento de la entrega gestionamos después su retiro.

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Cuando trabajé en transporte de carne porcina sí había una exigencia puntual: le pedíamos al cliente que, a la hora de devolver esos bienes, vinieran de determinada forma. En el caso de los aromatizantes es similar al resto: no hay algo específico que requiera un tratamiento diferente.

¿Cómo se gestiona logísticamente una tanda de producción que presenta alguna anomalía?

Cuando el producto tiene alguna anomalía, primero hay un sistema de trazabilidad para identificar dónde fueron a parar todos esos productos. Una vez identificados los puntos de entrega, coordinamos con cada cliente el retorno a la planta: si el pedido está en un centro de distribución o en una sucursal, se gestiona el retiro desde ahí, y después es el personal de calidad el que ve qué hacer con ese producto.

"Trabajar tanto con transporte propio como externo es, en ambos casos, tu aliado estratégico para poder llegar a los objetivos", comenta Fernando (Foto: Shutterstock)

Gestionás tanto transporte propio como tercerizado. ¿Qué diferencias encontrás entre ambos?

Trabajar tanto con transporte propio como externo es, en ambos casos, tu aliado estratégico para poder llegar a los objetivos. No encuentro tanta diferencia entre el chofer de una empresa de transporte y alguien de mi propio equipo: con los dos hay que entender, planificar y coordinar juntos.

Muchas veces al transporte externo lo ven en el entorno como un proveedor, pero yo lo veo más como un aliado, y también hay que generar esa confianza con ellos porque me acompañan a llegar a los diferentes puntos. De transporte externo aprendí mucho a escuchar: ellos son los que están en la calle y viven las verdaderas experiencias, y si no los escuchás cuesta más entender qué pasa y cómo resolverlo.

¿Cómo se puede ser eficiente sin comprometer la continuidad de la operación?

La mayoría busca ser mucho más eficiente, tratando de optimizar tanto el recurso como los costos, y hacerlo siempre en el menor tiempo posible. Para una operación, esos puntos son importantes: eficiencia, costo y tiempo van de la mano.

Para avanzar con estos procesos sin frenar la operación, lo que hacemos es analizar, planificar, coordinar y juntar información. Si tenemos algo que funciona pero sabemos que puede llegar a fallar, vamos viendo qué pasa si modificamos esto, cuidando que esa modificación no nos genere un costo mucho más alto.