"Estudié en la escuela de Bellas Artes Rogelio Yrurtia. Me recibí de maestra nacional de plástica y desde ese momento cambié los pinceles por las tablas del teatro. Ahí comenzó mi carrera de actriz entrenando con Pablo Comelli, Agustín Alezzo, Augusto Fernández y en Madrid en la escuela de Juan Carlos Corazza gracias a una beca que me otorgó Sagai el año pasado. Esta profesión me abrió las puertas al mundo", dijo Adriana Balbo, actriz y muralista.

"Filmé muchos comerciales y eso me llevó a viajar y conocer otras culturas. En uno de esos viajes, filmando para Panasonic Latinoamérica pensé: ¿y si dejo una huella en cada lugar que voy? Así empezó todo. Pinté mi primer mural en el Casco Viejo Panameño y hoy forma parte de su circuito turístico. Esa obra me determinó. Mientras comenzaba a pintar aparecieron tres niños de la calle: Yeny, Evony y Ronal. Me preguntaron si podía enseñarles a pintar en grande y así fue. Entendí que el mural incluye y hace trabajar en equipo, estoy agradecida a esas personitas que marcaron un antes y un después en mi. De ahí en más no paré de pintar", reveló la artista.

– ¿Cuántos murales llevás hechos?

– Hasta ahora son 53 repartidos entre Buenos Aires y distintas ciudades como Madrid, Barcelona, Santiago de Chile, Punta del Este, Santa Cruz Bolivia, Jaco Costa Rica, Pipa y Río de Janeiro. Recién viajé a Perú a filmar para una campaña mundial de American Express y también pinté en Barranco, Lima. Esta obra, una mujer Inka empoderada, me identifica y representa al desplegar sus alas con esa sensación de libertad. En mi vuelta a Argentina continué con Proyecto Brasilia. Los diseñadores y arquitectos de Plan Alto me convocaron para formar parte interviniendo los subsuelos del edificio. Fueron cinco los murales que llevaron vida y naturaleza al garage de esta gran obra que se caracteriza por su diseño artístico.

– ¿Qué proyectos tenés en mente?

– Seguir creciendo como artista, ayudando a más gente a conectarse mediante la pintura. Trabajando desde lo social para generar conciencia sobre lo que manifiesta el mural. Apuesto pintar cada vez más grande expandiéndome en metros, pintando edificios enteros. Y desde mi lado de actriz, volver al cine, a actuar en una miniserie. Me visualizo con un personaje en alguna ficción de Netflix, por ejemplo.

– ¿Qué profesión te gusta más?

– Me es imposible elegir una. Soy tan muralista como actriz. Actuando soy un canal de expresión y todo me atraviesa. Poder llegarle a la gente a través de las emociones me fascina. Es parecido con la pintura, pero cambia el foco quedando en la obra y lo lindo de eso es que sigue generando e inspirando sensaciones en los espectadores porque perdura en el tiempo. Mi actriz y muralista son como mis piernas una lleva a la otra y con ellas camino el mundo entero.