El ausentismo y la baja productividad en el ámbito laboral pueden estar relacionados con la alimentación diaria de los empleados. De acuerdo con especialistas de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), una dieta inadecuada no solo se refleja en la salud física, sino también en el rendimiento mental y emocional, lo que afecta de manera directa la capacidad para cumplir tareas y mantener la concentración en la jornada.
El medio UAM documenta que una proporción significativa de la población adulta en México enfrenta problemas de fatiga continua y dificultades para enfocarse, factores que tienen origen en los hábitos alimenticios.
Datos recientes de la UAM, citados por la nutrióloga Alejandra Bermeo Arellano, muestran que el 60% de las personas mayores de 18 años en México tienen una vida sedentaria, mientras que el 70% padece sobrepeso y el 36.9% vive con obesidad. Según el mismo reporte, la incidencia de diabetes supera el 18% y, de mantenerse la tendencia, para 2030 la obesidad podría alcanzar a cerca del 45% de la población. Estos números, presentados en 2023, evidencian la magnitud del problema en el entorno laboral.
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Bermeo Arellano asegura en entrevista para la institución que el cansancio constante, la falta de atención y el rendimiento deficiente pueden estar vinculados a una alimentación pobre en nutrientes. El consumo regular de frutas, verduras, proteínas y grasas saludables favorece la memoria y refuerza el sistema inmune, lo que puede traducirse en menor ausentismo y menos enfermedades en el trabajo.
Desinformación y hábitos: obstáculos para el bienestar laboral
La desinformación es uno de los principales retos actuales. Bermeo Arellano advierte que la circulación de consejos poco confiables en redes sociales lleva a prácticas equivocadas y a la adopción de planes alimenticios sin respaldo profesional. Recomienda buscar orientación de especialistas que diseñen esquemas personalizados, pues las necesidades varían de acuerdo a la edad, actividad física y estado general de salud de cada individuo.
La organización y planeación son cruciales para mantener una dieta equilibrada en la oficina. La especialista sugiere preparar alimentos en casa o complementar las opciones del entorno laboral con frutas frescas, verduras y bocadillos como semillas o frutos secos. “Estas pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia en la calidad de la dieta diaria”, expresa Bermeo Arellano.
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Además, la nutrióloga subraya el aumento de padecimientos gastrointestinales como gastritis y colitis, ligados tanto al estrés como al consumo frecuente de productos procesados y fritos. Cambiar a una dieta basada en alimentos frescos y establecer horarios regulares para comer ayuda a disminuir estos síntomas, señala la experta de la UAM.
Prevención y cultura organizacional para mejorar la productividad
La prevención es un aspecto fundamental en la salud de los empleados. Enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión suelen desarrollarse durante años antes de manifestarse, por lo que la detección temprana es decisiva. Bermeo Arellano recomienda realizar exámenes médicos periódicos y consultar al nutriólogo incluso sin síntomas evidentes, para identificar deficiencias y mejorar la calidad de vida.
Por su parte, la nutrióloga Ailé Jiménez Vázquez, en una ponencia organizada por la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la UAM, destaca la necesidad de fomentar una cultura organizacional que privilegie el bienestar del personal. Propone adaptar cafeterías y comedores, ofrecer snacks saludables, realizar campañas de salud y promover la actividad física en el entorno laboral.
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La Organización Internacional del Trabajo calcula que el ausentismo por enfermedades y lesiones representa una pérdida del 4% de la capacidad productiva global cada año. Un informe de la Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos muestra que las empresas que implementan programas de prevención clínica han conseguido reducir el inasistencias en 25% y aumentar la productividad en 18%. La evidencia, recabada por la UAM, subraya la relación directa entre nutrición, salud y desempeño laboral.
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