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Menopausia: cómo prevenir la pérdida de masa ósea y las fracturas

La reducción de estrógeno durante la menopausia acelera el deterioro de los huesos y eleva el riesgo de osteoporosis

La menopausia suele relacionarse con bochornos, cambios de humor y alteraciones del sueño. Sin embargo, también produce un efecto menos evidente que puede tener consecuencias importantes a largo plazo: la pérdida acelerada de masa ósea.

La disminución de los niveles de estrógeno durante esta etapa afecta directamente la densidad de los huesos y aumenta la posibilidad de desarrollar osteoporosis. Esta enfermedad, caracterizada por el debilitamiento del tejido óseo, suele avanzar sin síntomas y en numerosos casos no se detecta hasta que ocurre una fractura.

Especialistas de Mass General Brigham advierten que la transición a la menopausia constituye un periodo crítico para proteger la salud ósea.

La endocrinóloga Sharon Chou señala que el objetivo principal del tratamiento y la prevención es evitar fracturas, de modo que las mujeres puedan conservar su movilidad, independencia y calidad de vida conforme envejecen.

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¿Por qué la menopausia debilita los huesos?

El estrógeno cumple una función esencial en la protección del tejido óseo. Cuando la producción de esta hormona disminuye durante la menopausia, los huesos comienzan a perder minerales con mayor rapidez.

Según datos citados por Mass General Brigham, durante los primeros cinco años posteriores al inicio de la menopausia las mujeres pueden perder entre 1 y 2 por ciento de densidad ósea cada año. En algunos casos, la reducción puede alcanzar hasta 5 por ciento anual.

La disminución de estrógeno durante la menopausia acelera la pérdida de masa ósea; el ejercicio, una alimentación adecuada y la atención médica oportuna ayudan a prevenir la osteoporosis y las fracturas

Esta pérdida acumulada incrementa considerablemente el riesgo de osteoporosis y fracturas. Se estima que una de cada dos mujeres posmenopáusicas sufrirá a lo largo de su vida una fractura importante relacionada con esta enfermedad.

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Las lesiones se presentan con mayor frecuencia en la cadera, la columna vertebral y la muñeca. En los adultos mayores pueden provocar pérdida de movilidad, dependencia para realizar actividades cotidianas e, incluso, un aumento en el riesgo de mortalidad.

Factores que aumentan el riesgo de osteoporosis

Aunque la pérdida de densidad ósea está vinculada con el envejecimiento, algunas condiciones pueden elevar la probabilidad de desarrollar osteoporosis. Entre ellas se encuentran la menopausia temprana, haber sufrido una fractura después de los 50 años y tener antecedentes familiares de la enfermedad.

También influyen el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y el uso prolongado de determinados medicamentos, como los corticosteroides. Algunas enfermedades, incluida la artritis reumatoide, representan otro factor de riesgo.

Identificar estas condiciones permite establecer medidas preventivas antes de que ocurra la primera fractura. Las mujeres que presentan uno o varios factores deben conversar con su médico sobre la conveniencia de realizar una evaluación de densidad mineral ósea.

Cómo prevenir la pérdida de masa ósea durante la menopausia

Aunque no siempre es posible evitar por completo la disminución de la masa ósea, sí se puede reducir el riesgo de osteoporosis y fracturas mediante hábitos saludables y atención médica oportuna.

Los especialistas recomiendan consumir suficiente calcio y vitamina D bajo supervisión médica. Una alimentación equilibrada puede incluir verduras, proteínas, productos lácteos y pescados cuyas espinas sean comestibles, ya que estos alimentos contribuyen al cuidado de los huesos.

La actividad física también desempeña un papel relevante. Los ejercicios con carga, como caminar, bailar, subir escaleras y realizar entrenamiento de fuerza, ayudan a estimular el tejido óseo y a conservar la capacidad física.

Evitar el tabaquismo y moderar el consumo de alcohol son otras medidas importantes. Además, las evaluaciones médicas adquieren especial relevancia cuando existen antecedentes familiares, menopausia temprana, enfermedades asociadas o fracturas previas.

La disminución de estrógeno durante la menopausia acelera la pérdida de masa ósea; el ejercicio, una alimentación adecuada y la atención médica oportuna ayudan a prevenir la osteoporosis y las fracturas

Terapia hormonal: una alternativa que debe individualizarse

La terapia de reemplazo hormonal puede ser una opción eficaz para algunas mujeres. Al ayudar a restablecer los niveles de estrógeno, este tratamiento puede disminuir la pérdida ósea y reducir el riesgo de fracturas.

No obstante, Mass General Brigham enfatiza que la decisión debe tomarse de manera individualizada. Antes de iniciar una terapia hormonal, el personal médico debe considerar la edad de la paciente, su historia clínica y los posibles beneficios y riesgos del tratamiento.

Por esta razón, la terapia hormonal no debe entenderse como una solución general para todas las mujeres, sino como una alternativa que requiere una valoración profesional personalizada.

El diagnóstico temprano puede evitar fracturas

La osteoporosis es considerada una enfermedad silenciosa porque rara vez causa síntomas antes de una fractura. Esta característica hace que la prevención y el diagnóstico oportuno sean fundamentales.

Las mujeres que atraviesan la menopausia, especialmente aquellas que presentan factores de riesgo, pueden consultar con su médico sobre la necesidad de realizar estudios de densidad mineral ósea y diseñar una estrategia de prevención adecuada a sus condiciones.