La ropa huele mal después del lavado porque algunas bacterias sobreviven al ciclo de lavado y se multiplican si la ropa tarda en secarse, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Gante y publicado en la revista científica BMC Biology.
El vinagre blanco, añadido al compartimento del suavizante, es uno de los limpiadores caseros que autoridades como el Departamento de Ecología del Estado de Washington recomienda para reducir microorganismos y olores en el hogar.
El vinagre blanco es un ingrediente económico y accesible cualquier tienda de México y no requiere ningún producto industrial adicional.
Ciertos tipos de lavado no eliminan las bacterias: las redistribuyen
El estudio publicado en BMC Biology por investigadores del Centro de Ecología Microbiana y Tecnología de la Universidad de Gante encontró que un ciclo estándar de lavado a baja temperatura no reduce la carga bacteriana en la ropa.
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Un ciclo así la desplaza: los microorganismos de la piel son reemplazados por bacterias propias de la lavadora, muchas con capacidad de formar biofilm, una capa bacteriana resistente que se adhiere a las fibras.
El mismo estudio identificó que secar la ropa en condiciones húmedas, como tenderla en espacios cerrados o dejarla mucho tiempo dentro del tambor de la lavadora, favorece el crecimiento de bacterias asociadas al mal olor.
El secado al exterior con exposición solar directa es el método más eficaz para reducir la carga bacteriana residual.
Tipos de secado que aumentan el mal olor de la ropa
En México, el problema puede agravarse por la dureza del agua.
La Norma Oficial Mexicana NOM-127 de la Secretaría de Salud establece que el agua potable puede contener hasta 500 miligramos por litro de minerales como calcio y magnesio, los principales causantes de la dureza.
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Esos depósitos se acumulan en las fibras y en el tambor de la lavadora, retienen humedad y favorecen la proliferación bacteriana.
El tipo de tela agrava el problema. Las prendas sintéticas como el poliéster retienen más bacterias y generan mayor olor que las naturales como el algodón.
El efecto se acumula con cada ciclo de lavado si no se corrige el método de secado: la ropa que vuelve a usarse húmeda o sin exposición solar reinicia el ciclo bacteriano desde el primer uso.
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Cómo aplicar el vinagre para que la ropa no huela mal al terminar de lavarla
El Departamento de Ecología del Estado de Washington, en su publicación Prácticas de limpieza más seguras para el hogar incluye el vinagre blanco destilado entre sus productos recomendados por ser económico, accesible y libre de sustancias tóxicas.
El material advierte que los productos etiquetados como “sin perfume” pueden contener químicos no revelados que enmascaran olores, no los eliminan.
Como limpiador y neutralizador casero, puede utilizarse vinagre blanco destilado en el compartimento del suavizante.
El vinagre se libera durante el ciclo de enjuague, cuando actúa sobre los residuos minerales y los compuestos responsables del olor.
Limpiar no es desinfectar: lo que el vinagre puede y no puede hacer
La Profeco y la Secretaría de Salud distinguen a través del portal oficial del Gobierno de México entre limpiar y desinfectar: la limpieza remueve suciedad y reduce microorganismos, mientras que la desinfección requiere productos específicos como soluciones cloradas.
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El vinagre es un limpiador, no un desinfectante.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) advierte mediante el mismo portal que mezclar cloro con vinagre produce gas cloro, una sustancia que provoca tos, dificultad para respirar y quemaduras en ojos y mucosas. Nunca deben combinarse.
La misma dependencia señala que mezclar productos químicos sin conocer sus reacciones puede inactivarlos, lo que aplica también al vinagre con bicarbonato: al combinarse, el ácido y la base se neutralizan entre sí y pierden la propiedad limpiadora.
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