El té de menta, consumido tradicionalmente para aliviar trastornos digestivos, puede beneficiar a personas con síndrome de intestino irritable (SII), aunque no resulta apto en todos los casos.
Pacientes con reflujo, enfermedades biliares o hepáticas, embarazadas, lactantes y niños pequeños presentan riesgos específicos según advierten la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa (NCCIH).
Esta infusión se utiliza de forma cotidiana, pero los beneficios clínicos comprobados para el SII se atribuyen al aceite de menta en cápsulas, una formulación respaldada desde 2021 por las guías de la American College of Gastroenterology.
PUBLICIDAD
El té, en cambio, cuenta con evidencia limitada y debe utilizarse con precaución en grupos sensibles.
Evidencia y límites del té de menta
La EMA distingue entre la infusión de hojas de menta y el aceite en cápsulas.
Mientras el té de menta se considera un producto medicinal tradicional para dispepsia y flatulencia, la institución subraya que no existen grandes ensayos aleatorizados que avalen su eficacia en el SII.
PUBLICIDAD
El aceite de menta piperita en cápsulas entéricas, en cambio, ha sido objeto de estudios clínicos y se reconoce como medicamento herbal bien establecido para aliviar dolor abdominal y espasmos asociados al SII.
La EMA advierte que el consumo de menta puede agravar el reflujo gastroesofágico o la acidez, y está contraindicado en personas con trastornos biliares, hepáticos o renales.
También recomienda evitar su uso en niños menores de cuatro años y en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia sin indicación profesional, debido a la falta de datos sobre su seguridad.
PUBLICIDAD
Recomendaciones y advertencias
El NCCIH, dependiente de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, resalta que la investigación con resultados positivos en SII se centra en cápsulas entéricas de aceite de menta, no en la infusión.
El té de menta puede ser seguro en adultos sanos y ayudar con molestias leves, pero su uso en dosis medicinales durante el embarazo, la lactancia o en niños pequeños no está respaldado por evidencia suficiente.
El NCCIH también alerta sobre posibles interacciones medicamentosas, especialmente con antiácidos, y recomienda adquirir productos de fuentes confiables, ya que la calidad de los suplementos herbales no siempre está garantizada.
PUBLICIDAD
En caso de síntomas persistentes o enfermedades crónicas, la consulta médica es prioritaria antes de iniciar cualquier tratamiento a base de menta.
Guía clínica de 2021 y resultados de metaanálisis sobre aceite de menta en SII
La American College of Gastroenterology, en su guía clínica de 2021, respalda el uso del aceite de menta piperita en cápsulas entéricas como opción para aliviar los síntomas globales del SII, basándose en metaanálisis recientes que demuestran su eficacia y seguridad a corto plazo.
La institución aclara que la infusión de menta no ha sido evaluada en ensayos clínicos de gran escala para SII, por lo que sus efectos son considerados principalmente como apoyo complementario y no como tratamiento principal.
PUBLICIDAD
Por ejemplo, un análisis internacional dirigido por Nahla Alammar en 2019 revisó datos de múltiples ensayos clínicos y concluyó que las cápsulas entéricas de aceite de menta mejoran tanto el dolor como los síntomas generales del síndrome de intestino irritable, mostrando un perfil de seguridad similar al del placebo cuando se usan bajo supervisión médica.
Contraindicaciones específicas y precauciones para grupos de riesgo
Las principales instituciones sanitarias coinciden en que el té de menta y el aceite esencial pueden no ser adecuados para todos.
Pacientes con reflujo gastroesofágico, enfermedades biliares, hepáticas, renales, mujeres embarazadas, lactantes y niños pequeños deben evitar su uso o consultar siempre a un profesional sanitario.
PUBLICIDAD
El mentol presente en la menta puede relajar el esfínter esofágico y agravar la acidez, mientras que el efecto colerético puede ser problemático en enfermedades biliares.
El control de la dosis y la procedencia del producto es fundamental, ya que el consumo excesivo de aceite esencial puede resultar tóxico y los suplementos pueden estar contaminados.
Así lo advierten la EMA, el NCCIH y fuentes clínicas como WebMD, que subrayan la importancia de no automedicarse ni reemplazar el tratamiento médico convencional.
PUBLICIDAD
Un remedio tradicional con evidencias y limitaciones claras
El té de menta es una infusión tradicionalmente valorada, pero su eficacia contra el síndrome de intestino irritable carece de respaldo clínico sólido, a diferencia de las cápsulas entéricas de aceite de menta piperita.
Las instituciones reguladoras internacionales enfatizan la necesidad de prudencia, sobre todo en poblaciones vulnerables.
El público debe informarse, consultar con profesionales y distinguir entre las distintas formas y aplicaciones de la menta para evitar riesgos innecesarios.