Este jueves, Carlos Gustavo Sánchez Lugo, especialista del Observatorio Ciudadano de la Energía, reveló que seis de las refinerías del Sistema Nacional de Refinación (SNR) de Pemex operan con petróleo para el que no fueron diseñadas.
De acuerdo con Sánchez Lugo, los crudos Istmo y Maya –que durante años definieron la configuración de las plantas de Petróleos Mexicanos–, casi dejaron de producirse y los reemplazaron por otro tipo de mezclas.
Durante la celebración del Foro y Expo LARPET 2026, el especialista insistió en que las refinerías mexicanas fueron planificadas originalmente para procesar 100 por ciento crudo Istmo, algo que con el paso de los años fue cambiando.
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Crudo Maya e Istmo ya no existen: especialista
También explicó que con el desarrollo de petróleo tipo Maya, el abastecimiento de las plantas evolucionó hacia una mezcla compuesta por 70 por ciento Istmo y 30 por ciento Maya para las que fueron adaptadas.
No obstante, recordó que ambos tipos de crudo prácticamente desaparecieron de la producción nacional.
“El crudo Istmo y el crudo Maya ya no existen. Se está produciendo ya solamente crudo Maloob con algunos crudos ligeros como el Olmeca, que todavía se sigue produciendo”, dijo el experto durante su intervención.
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La adaptación representa un desafío técnico para el Sistema Nacional de Refinación, porque el crudo Maloob se compone principalmente de residuos más pesados que el Maya o el Istmo, lo que naturalmente limita la obtención de productos de mayor valor, como gasolinas y diésel, y eleva la producción de combustóleo.
Refinerías de Pemex enfrentan etapa de transición
Por su parte, Julio César Rentería Sandoval afirmó que las refinerías mexicanas atraviesan una etapa de transición por el cambio en la calidad del petróleo disponible. El director general de Consultores Asociaciones en Tecnologías Catalíticas (CATEC) sostuvo que esta variación modifica las condiciones de proceso en las plantas.
Rentería Sandoval añadió que el crudo pesado que hoy procesa Pemex ya no corresponde al Maya, sino a un “crudo pesado reconstituido” elaborado principalmente con producción de Maloob, Ayatsil y condensados.
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De acuerdo con el directivo de CATEC, la mezcla es más compleja de refinar y tiene un contenido de azufre “considerablemente mayor”.
Rendimiento de procesamiento se ve afectado
Un análisis elaborado por la CATEC señaló que esta nueva ruta de suministro ya generó efectos medibles sobre el desempeño de las refinerías.
“Aun procesando una proporción similar de crudo pesado, hoy obtenemos entre 8 y 10 por ciento menos rendimiento de diésel que cuando el crudo pesado era Maya”, explicó Rentería.
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Rentería sostuvo que esta alimentación también eleva el riesgo de paros no programados por su “inestabilidad operacional”, al tiempo que incrementa las exigencias sobre los equipos de refinación cuando se combina crudo súper pesado con condensados.
El especialista también advirtió que la mezcla aumenta las emisiones por su alto contenido de azufre, lo que deteriora la confiabilidad operativa de las plantas.
Pemex debe evaluar importación de crudos ligeros
Ante ese escenario, Rentería recomendó que Pemex replantee la alimentación de sus refinerías y evalúe la importación de crudos ligeros para complementar la producción nacional, elevar el rendimiento de gasolinas, diésel y turbosina, así como reducir la generación de combustóleo y mejorar la rentabilidad del negocio de refinación.
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Más y más pendientes para el director de Pemex Juan Carlos Carpio Fragoso, ya que entre problemas ambientales generados por la petrolera más endeudada del mundo, el rechazo a los contratos mixtos con el sector privado; ahora, expertos advierten que seis de sus refinerías procesan petróleo para el que no están diseñadas.