El té de hierbabuena que millones de mexicanos toman después de comer y lo que la ciencia dice que hace en el hígado

Antes de preparar tu próxima taza de té de hierbabuena, revisa cuáles son sus verdaderos efectos sobre el hígado y quiénes deben evitarlo

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¿Hierbabuena para el hígado? Analizamos la evidencia científica detrás de esta popular infusión y las advertencias de los expertos en salud. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La infusión de hierbabuena forma parte del ritual cotidiano en hogares mexicanos tras la comida.

Más allá de su sabor refrescante y su arraigo cultural, la ciencia contemporánea ha profundizado en los efectos que esta bebida ejerce sobre el hígado, despejando mitos y revelando un panorama de beneficios y precauciones que trasciende la tradición.

Efectos fisiológicos del té de hierbabuena en el hígado

El consumo regular de té de hierbabuena, conocido científicamente como Mentha spicata, se asocia en la investigación médica con una serie de respuestas bioquímicas en el hígado.

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Los compuestos presentes en la infusión, principalmente carvona y flavonoides, tienen la capacidad de estimular la producción y el flujo de bilis.

Este efecto colerético facilita la digestión de las grasas y contribuye a la eliminación de colesterol y bilirrubina, procesos esenciales para la función hepática.

Por otra parte, estudios preclínicos (principalmente en modelos animales y cultivos celulares) han identificado que los extractos de hierbabuena favorecen la expresión de enzimas clave que intervienen en la síntesis de ácidos biliares y en la protección antioxidante dentro del hepatocito.

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Así, la planta promueve no solo la depuración de lípidos, sino también una defensa activa frente a agresiones tóxicas que pueden dañar las células hepáticas.

El efecto de la hierbabuena no se limita a la regulación biliar. La infusión también actúa como relajante de los músculos lisos intestinales, ayudando a reducir los espasmos y la producción excesiva de gases.

Este doble mecanismo explica la popularidad de la bebida tras comidas copiosas o pesadas, ya que alivia la sensación de malestar y favorece una digestión más eficiente.

El consumo regular de té de hierbabuena, conocido científicamente como Mentha spicata, se asocia en la investigación médica con una serie de respuestas bioquímicas en el hígado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Qué ocurre en el hígado tras consumir té de hierbabuena?

Tras la ingesta, los principios activos de la hierbabuena inducen la activación de rutas metabólicas hepáticas responsables de transformar el colesterol en ácidos biliares, facilitando su excreción y reduciendo la acumulación de lípidos en el tejido hepático.

Este proceso contribuye a mantener un perfil saludable de grasas en sangre y a prevenir la formación de depósitos grasos en el hígado, situación frecuente en personas con obesidad y sobrepeso.

La evidencia en modelos animales sugiere que, en condiciones fisiológicas normales y a dosis habituales, el té de hierbabuena fortalece el sistema antioxidante interno del hígado.

Se ha observado que la administración regular de la infusión restaura los niveles de enzimas protectoras que neutralizan los radicales libres, minimizando el daño oxidativo y la inflamación tisular.

Estos hallazgos ayudan a comprender la reputación de la hierbabuena como agente protector en la medicina tradicional y su creciente interés en la investigación biomédica.

A la fecha, se requiere más evidencia clínica en humanos para confirmar estos efectos.

Seguridad, toxicidad y advertencias clínicas

A pesar de los beneficios observados, la literatura científica advierte que el consumo desmedido o el uso de extractos concentrados de hierbabuena puede provocar efectos adversos en el hígado.

Estudios experimentales han demostrado que dosis excesivas, mucho mayores a las habituales en una infusión, pueden saturar la capacidad de desintoxicación del órgano, desencadenando necrosis celular, inflamación y alteraciones enzimáticas que se traducen en daño hepático agudo.

El riesgo de toxicidad aumenta significativamente cuando se emplean aceites esenciales o suplementos de hierbabuena en presentaciones farmacológicas de alta concentración.

En estos casos, se han reportado episodios de hepatitis inducida por medicamentos, con elevaciones marcadas en las enzimas hepáticas y síntomas clínicos de insuficiencia hepática.

Por ello, organismos organismos de salud internacionales establecen límites claros para la exposición diaria y desaconsejan el uso de la planta en pacientes con enfermedades hepáticas previas, cálculos biliares o en combinación con medicamentos que requieran metabolismo hepático intensivo.

Para la población general, la infusión tradicional preparada con hojas frescas o secas y en cantidades moderadas continúa siendo considerada segura y beneficiosa.

Las autoridades sanitarias de México y Europa coinciden en que el té de hierbabuena es un recurso dietético válido para aliviar dispepsias y molestias digestivas leves, siempre que se evite el abuso y se excluya su empleo en contextos clínicos de riesgo.

A pesar de los beneficios observados, la literatura científica advierte que el consumo desmedido o el uso de extractos concentrados de hierbabuena puede provocar efectos adversos en el hígado. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Regulaciones y recomendaciones de organismos oficiales

La Secretaría de Salud y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios en México permiten el uso de la hierbabuena para infusiones alimenticias, con la condición de que no se empleen extractos industriales sin control de calidad ni se supere la dosis recomendada.

Por su parte, la Agencia Europea de Medicamentos establece contraindicaciones estrictas para personas con obstrucción biliar, antecedentes de cálculos o enfermedades hepáticas avanzadas, reforzando la necesidad de vigilancia profesional en estos casos.

En la práctica clínica, instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social recomiendan no incorporar la hierbabuena ni ningún otro remedio herbolario no estandarizado en el tratamiento de enfermedades hepáticas crónicas.

El argumento radica en el riesgo de interacciones medicamentosas y en la posibilidad de agravar el estado metabólico de pacientes vulnerables, quienes requieren un abordaje médico supervisado y basado en evidencia.

Efectos del té de hierbabuena en el hígado y la digestión: beneficios, contraindicaciones y los riesgos de un consumo inadecuado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un recurso seguro, siempre que se respete la dosis

El té de hierbabuena, consumido de manera tradicional y en cantidades moderadas, ofrece un perfil favorable para el apoyo digestivo y el bienestar hepático.

El respaldo de la investigación científica valida muchos de los usos populares y resalta el potencial antioxidante y regulador de la planta sobre el metabolismo biliar y lipídico. No obstante, la seguridad depende del respeto a la dosis y del contexto clínico del consumidor.

La hierbabuena es ejemplo de cómo la sabiduría popular puede encontrar validación en la ciencia, pero también de la importancia de no generalizar los beneficios sin conocer sus límites.

El control de la dosis y la consulta médica en situaciones especiales son las claves para aprovechar sus bondades sin incurrir en riesgos innecesarios, tal como subrayan los organismos de salud nacionales e internacionales.

Esta información tiene fines informativos y no sustituye la consulta médica profesional. Ante cualquier duda, consulta a un especialista en salud.