La próxima vez que pienses en “limpiar” tu hígado, olvida el jugo de limón y los batidos verdes: el aguacate es el fruto que especialistas recomiendan para ayudar a este órgano de manera natural. Fácil de encontrar en mercados y tianguis de México, este fruto aporta nutrientes que pueden marcar la diferencia para quienes buscan cuidar su salud hepática.
El consumo diario de aguacate puede ayudar a reducir la inflamación y la acumulación de lípidos en el hígado, de acuerdo con la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). La recomendación surge ante el aumento de casos de hígado graso, una enfermedad que afecta a uno de cada cuatro adultos en el mundo y que, si progresa, puede derivar en cirrosis.
Un aguacate de peso medio cubre hasta el 38% de las necesidades diarias de vitamina B6 en adultos jóvenes con actividad física moderada.
Además, aporta fibra, grasas monoinsaturadas y antioxidantes como la vitamina E, que protegen a las células hepáticas del daño oxidativo. Según la doctora Sobia Laique, de Cleveland Clinic, incluir aguacate en la dieta diaria contribuye a frenar el avance de la enfermedad hepática.
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El aguacate reduce la inflamación hepática y apoya el metabolismo
Especialistas de la Fundación Española de la Nutrición señalan que el aguacate contiene: potasio, magnesio y provitamina A, nutrientes que ayudan en el funcionamiento del hígado.
Un estudio publicado en la revista Milenaria documenta que el aceite de aguacate administrado a roedores con hígado graso logró disminuir la inflamación hepática, el colesterol y los triglicéridos.
La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición advierte que la dieta occidental, rica en ultraprocesados, grasas trans y azúcares añadidos, favorece la acumulación de grasa en el hígado.
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Por eso, los expertos recomiendan evitar bebidas azucaradas, carnes procesadas y productos industrializados para prevenir el avance de la enfermedad.
Cuánto aguacate es recomendable consumir
La cantidad ideal de aguacate es entre medio y un fruto diario. Superar esta cantidad puede provocar molestias digestivas, distensión abdominal o aumento de peso, debido a su densidad calórica y alto contenido de fibra. El consumo excesivo puede originar hinchazón, estreñimiento o efectos laxantes en personas sensibles, por lo que antes de aumentar la ingesta diaria se recomienda consultar a un profesional de la salud.
Además de sus efectos en el hígado, el aguacate contribuye a regular el azúcar en sangre y favorece la saciedad, lo que puede ayudar en dietas de control de peso. La fruta también aporta energía y proteínas, útiles para quienes practican deporte, y carotenoides como la luteína, que protege la visión. Los minerales del aguacate mejoran la calidad de la piel y el funcionamiento del sistema nervioso.
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