El incremento de la venta de los cigarros pirata en México se ha intensificado en los últimos años, impulsada principalmente por el aumento del IEPS, que ha encarecido el producto legal y desplazado la demanda hacia el mercado ilegal.
Ante este panorama, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) lanzó la campaña nacional “Vender cigarros pirata no vale la pena”, con el objetivo de advertir a los pequeños comerciantes sobre los riesgos jurídicos y económicos de involucrarse en la distribución de tabaco de contrabando.
Esta práctica implica sanciones severas, que pueden ir desde fuertes multas y clausura del negocio hasta penas de cárcel para quienes sean sorprendidos en flagrancia.
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“El consumo legal va en caída libre: de 34,080 millones de cigarros legales en 2021 a 30,160 millones en 2025, -11.5% en cuatro años. Esta caída se ha traducido en un incremento del consumo de cigarro pirata en el país, por lo que el encarecimiento del IEPS, para todo fin práctico, terminó fortaleciendo el mercado negro de cigarros”, explicó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
Consecuencias para el pequeño comercio y la sociedad por venta de cigarros pirata
El canal tradicional, compuesto por más de 1,2 millones de puntos de venta y que cubre el 52 % de la demanda nacional, enfrenta serias dificultades.
La subida del IEPS no solo ha reducido las ventas minoristas, sino que ha favorecido la expansión del cigarro pirata, que ya representa el 23.3 % del total comercializado en México en 2025, con alrededor de 9,190 millones de unidades ilegales.
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Además, esta situación está cada vez más visible en cruceros, paraderos, puestos ambulantes y hasta en la venta a menores, sin control fiscal ni sanitario.
El decomiso de 1.8 millones de cigarros ilegales en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México evidencia la magnitud del problema.
“Disparos al aire se informan de vez en vez, como el decomiso de 1.8 millones de cigarros pirata... Lamentablemente no se puede tapar el sol con un dedo, ya que aún no tenemos el control de nuestras aduanas terrestres, marítimas y aéreas, siguen siendo un verdadero queso gruyer, por lo que un decomiso al aire no hace verano”, señaló Rivera.
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Estrategias y desafíos para combatir el mercado ilegal
ANPEC destaca que el pequeño comerciante no es el responsable, sino una víctima del contexto actual. Cada cigarro ilegal vendido representa menos ingresos para el comercio establecido y para el Estado, al tiempo que fortalece al crimen organizado.
La organización urge a fortalecer las aduanas, mejorar la inteligencia fiscal y establecer diálogos permanentes entre autoridades y el canal tradicional para medir el impacto real de las políticas tributarias.
La campaña “Vender cigarros pirata no vale la pena” busca crear conciencia sobre los riesgos y promover la defensa del comercio legítimo y la economía formal.
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