La mañana del 9 de mayo, decenas de madres, familiares y colectivos de búsqueda llenaron las inmediaciones del Estadio Azteca con fichas y retratos de personas desaparecidas.
La acción, realizada a un mes del inicio del Mundial 2026 y en vísperas del Día de las Madres, buscó aprovechar la atención internacional generada por el magnoevento deportivo para exigir justicia y mantener viva la memoria de los ausentes.
Esta jornada convirtió los alrededores del estadio, ahora rebautizado como Estadio Banorte, en un espacio de denuncia y memoria frente a la crisis de desapariciones en México. Las familias buscan que la emergencia no quede opacada por la celebración futbolística.
PUBLICIDAD
Un Mundial bajo la sombra de la crisis de desaparecidos
La protesta en el Estadio puso en primer plano una realidad que convive con los preparativos para el torneo internacional:
- Visibilidad internacional: El Estadio Azteca, sede principal del Mundial 2026, fue elegido por su relevancia mediática.
- Fichas sobre anuncios: Las familias pegaron retratos y datos de desaparecidos sobre vallas, carteles y muros alrededor del estadio.
- Mensajes contundentes: Frases como “La pelota vuelve a casa… ¿y los nuestros cuándo?” marcaron la movilización y circularon ampliamente en redes sociales.
- Memoria activa: Los colectivos buscan que el espectáculo deportivo no sea utilizado para silenciar la realidad de miles de familias en el país.
De esta manera, la manifestación pretende que la crisis de desapariciones sea visible para visitantes nacionales e internacionales durante el torneo.
Exigencias y obstáculos para las familias buscadoras
La protesta también señaló los desafíos y demandas urgentes que enfrentan las familias.
PUBLICIDAD
- Atención institucional: Solicitan mayores avances en las investigaciones y mejor coordinación de parte de las autoridades.
- Desgaste físico y emocional: Las madres relataron el agotamiento y la ansiedad que implica la búsqueda, agravados por amenazas y falta de protección.
- Retiro de fichas: Denunciaron que anteriormente personal gubernamental removió fichas, lo que motivó a que las familias las volvieran a colocar.
- Cifras preocupantes: En México hay más de 130 mil personas desaparecidas y un promedio de 45 casos diarios sin resolver.
De esta manera, la jornada por la celebración por el Día de las Madres se transformó en un día de exigencia y visibilización.
Protestas simultáneas y convocatoria nacional
Las acciones en el Coloso de Santa Úrsula fueron parte de un llamado aún más amplio.
- Movilizaciones en otras ciudades: En Chilpancingo y Cuautitlán Izcalli también se realizaron marchas y actividades de memoria.
- Participación de colectivos: Agrupaciones como Familias Buscadoras de Rastros de Amor y Luciérnagas convocaron a la sociedad a sumarse.
- Consignas nacionales: Los mensajes difundidos enfatizaron que la búsqueda no se detiene y la lucha continuará “hasta encontrarles”.
Así, el objetivo central de la convocatoria fue evitar que la crisis de desapariciones quede relegada ante la atención mediática del Mundial.
PUBLICIDAD