Sopas instantáneas: cómo elegir las menos dañinas, según Profeco

Comparar los datos de proteína, sodio y transparencia en los ingredientes puede ayudarte a cuidar tanto tu salud como el planeta

El análisis de Profeco revela que diez de las 33 sopas instantáneas evaluadas presentan irregularidades en el etiquetado y el contenido nutrimental. (iStock)

Las sopas instantáneas se han convertido en una opción común en la dieta diaria de muchas personas gracias a su practicidad y sabor, pero un reciente estudio de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) revela diferencias notables entre marcas que deben ser tomadas en cuenta antes de elegir.

El análisis de Profeco abarcó 33 productos en distintas presentaciones, desde sopas en vaso hasta versiones con sabor a queso o de fideos.

El objetivo fue determinar su composición real y verificar si cumplen con las normas de etiquetado, contenido nutrimental y veracidad en la información que ofrecen al consumidor.

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De acuerdo con el estudio, diez productos no cumplen con todos los requisitos de etiquetado. Algunos declaran ingredientes como jarabe de glucosa sin identificarlo como azúcar añadido, lo que contraviene la norma. Además, se detectó que dos de las sopas analizadas ni siquiera presentan las instrucciones en español, dificultando el acceso a la información para todos los consumidores.

Entre las principales preocupaciones detectadas por Profeco se encuentran los elevados niveles de sodio y la presencia de ingredientes poco recomendables para el consumo frecuente.

Las sopas con mayor contenido de sodio alcanzan casi 400 miligramos por cada 100 gramos preparados, un dato importante para quienes buscan cuidar su salud cardiovascular. Estas cifras sitúan a tres marcas en el grupo menos recomendable por su alto aporte de este elemento.

El informe de Profeco también advierte sobre la publicidad engañosa. Se identificaron marcas que, mediante imágenes de pollo o zanahorias en el empaque, inducen a pensar que contienen estos ingredientes.

En realidad, algunas solo añaden saborizantes artificiales o, en el caso de las sopas con vegetales, las cantidades reales son mínimas: en algunos casos, no llegan ni a cinco gramos por envase.

Las mejores y peores sopas instantáneas según el estudio de Profeco

Profeco detecta publicidad engañosa en varias marcas de sopas instantáneas, donde imágenes de vegetales y pollo no reflejan los ingredientes reales. (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

Dentro del grupo evaluado, la sopa instantánea Nissin U.F.O. destaca por ofrecer el mayor contenido de proteína por cada 100 gramos preparados, posicionándose como una de las alternativas más equilibradas. A esta se suma la Knorr Pasta Lista Fusilli Tomate y Mozzarella, que presenta alto contenido de proteína, bajo nivel de grasa y cumple con el etiquetado requerido, sin sellos de advertencia.

En contraste, la Maruchan se ubica entre las menos recomendables debido al uso de envases de unicel, la mínima cantidad de vegetales en sus ingredientes y sus elevados niveles de sodio y grasa.

El estudio identificó que la proporción real de vegetales en algunas presentaciones no supera el 0,01 % por envase, a pesar de la publicidad en el empaque.

Otras marcas que presentan irregularidades son J-Basket, que no declara correctamente la información nutrimental ni proporciona instrucciones en español, y Nongshim, que posee el nivel más alto de sodio de todas las sopas instantáneas evaluadas. La Kraft Pasta con salsa sabor queso también figura entre las peor calificadas por su elevado contenido de carbohidratos y falta de información nutrimental completa.

Para quienes buscan identificar opciones, las sopas instantáneas mejor calificadas según Profeco son aquellas que ofrecen mayor proteína, menor grasa y etiquetado transparente, como Nissin U.F.O. y Knorr Pasta Lista Fusilli Tomate y Mozzarella. Las de peor resultado incluyen Maruchan, J-Basket, Nongshim, Kraft y Selecto Brand, por su alto contenido de sodio, grasas, información engañosa o incumplimientos en el etiquetado.

Recomendaciones y advertencias para el consumidor

El consumo frecuente de sopas instantáneas puede incrementar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión y obesidad debido a su alto contenido de sodio, grasas y carbohidratos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio revela que la mayoría de estas sopas contienen potenciadores de sabor como glutamato monosódico, inosinato y guanilato de sodio, además de azúcares en formas como sacarosa, glucosa, lactosa y jarabe de maíz de alta fructosa. Este último es especialmente preocupante porque puede estimular el apetito y dificultar la sensación de saciedad.

El consumo frecuente de sopas instantáneas puede incrementar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión y obesidad debido a su alto contenido de sodio, grasas y carbohidratos. La recomendación de Profeco es consumirlas solo de manera ocasional y siempre leer cuidadosamente la información del empaque.

No se aconseja calentar sopas en envases de unicel en microondas, ya que pueden liberarse sustancias dañinas para la salud y el medio ambiente, dado que este material tarda siglos en degradarse. Cocinar sopas caseras permite controlar los ingredientes, regular la cantidad de sal y aumentar el contenido de vegetales, obteniendo así un platillo más nutritivo y saludable.

El consumidor informado puede tomar mejores decisiones para proteger su salud y contribuir al cuidado ambiental. Elegir bien implica revisar el etiquetado, moderar el consumo de estos productos y optar por alternativas más naturales siempre que sea posible.

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