Cuando necesitas energía sostenida, frescura y un toque antioxidante, un smoothie puede ser el mejor aliado.
El smoothie de frutos rojos y avena es cremoso, refrescante y saciante, perfecto para el desayuno, la merienda o como snack nutritivo antes o después de entrenar.
La mezcla de frutos rojos aporta vitamina C, fibra y antioxidantes, mientras que la avena suma carbohidratos de absorción lenta, ayudando a mantener la saciedad y el rendimiento físico y mental.
Además, es muy fácil de preparar, podés hacerlo con frutos frescos o congelados y adaptarlo con la leche vegetal que más te guste.
Receta de smoothie de frutos rojos y avena
La base es mix de frutos rojos (arándanos, frambuesas, moras, frutillas), avena arrollada, leche vegetal y un toque de vainilla o miel si querés endulzar.
Tiempo de preparación
- Tiempo total: 5 minutos
Ingredientes
- 1 taza de frutos rojos (frescos o congelados)
- 3 cucharadas de avena arrollada
- 200 ml de leche vegetal (avena, almendra, coco, soja)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
- 1-2 cucharaditas de miel, azúcar mascabo o stevia (opcional)
- Cubos de hielo (opcional, si querés más espeso y frío)
Cómo hacer smoothie de frutos rojos y avena, paso a paso
- Colocar los frutos rojos, la avena, la leche vegetal, la vainilla y el endulzante en la licuadora.
- Licuar 1-2 minutos, hasta lograr una textura bien cremosa y homogénea.
- Agregar cubos de hielo si querés una bebida más fría y espesa, volver a licuar unos segundos.
- Servir inmediatamente en vaso grande. Si preferís, podés decorar con frutos frescos y semillas.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
Rinde 2 vasos medianos.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?
- Calorías: 95
- Grasas: 2 g
- Carbohidratos: 19 g
- Proteínas: 2 g
Estos valores son estimativos y pueden variar según los ingredientes exactos empleados.
¿Cuánto tiempo se puede conservar?
En heladera, hasta 12 horas en frasco tapado. Lo ideal es tomarlo recién hecho para aprovechar la textura y los nutrientes.