Laura Itzel Castillo, presidenta del Senado, informó este 9 de abril que la Cámara atiende cinco solicitudes enviadas por Claudia Sheinbaum, presidenta de la República, para autorizar la salida de Fuerzas Armadas mexicanas fuera del país durante 2026.
Entre las peticiones sobresale la participación en el Evento No. SOF28, enfocado en la capacitación de las Fuerzas de Operaciones Especiales Mexicanas, del 3 de agosto al 25 de septiembre de 2026 en Camp Shelby, Mississippi, Estados Unidos, según informó Laura Itzel Castillo en su cuenta oficial de X.
El paquete que revisará el Senado incluye la intervención en el ejercicio multinacional TRADEWINDS 2026 del 3 al 17 de junio en Antigua y Barbuda, así como el alistamiento para “Flota 205” (FLEETEX 250) en la Estación Naval de Norfolk, Virginia, del 15 al 30 de junio, seguido por la Revista Naval Internacional 250 en Nueva York del 1 al 8 de julio.
Otras salidas contemplan la colaboración en el ejercicio RIMPAC 2026, programado en las Islas Hawái entre el 24 de junio y el 31 de julio, y la integración en el Ejercicio Multinacional PANAMAX 2026 en Panamá, del 3 al 14 de agosto de 2026.
Todas las solicitudes serán turnadas a las comisiones competentes, confirmó Laura Itzel Castillo en la red social.
Miembros de la Sedena fueron a recibir capacitación a Estados Unidos
Elementos de Fuerzas Especiales de la Sedena concluyeron hoy un adiestramiento conjunto en Camp Shelby, Mississippi, realizado entre el 18 de enero y el 13 de marzo, dirigido a perfeccionar tácticas de operaciones especiales en coordinación con el Comando Norte de Estados Unidos.
Esta operación, autorizada por el Senado y comunicada por la Secretaría de la Defensa Nacional, responde a la estrategia bilateral de seguridad que busca fortalecer la respuesta ante escenarios complejos en la frontera común, bajo la premisa de reciprocidad, confianza y respeto a la soberanía.
Dentro del periodo de casi dos meses, 40 efectivos de las Fuerzas Especiales de Sedena participaron en el evento SOF28, enfocado en la actualización de técnicas de combate avanzado, integración de inteligencia mediante tecnología satelital y empleo de drones, indican las fuentes consultadas por Milenio. Adicionalmente, el programa contempló la adopción de estándares internacionales y el intercambio de experiencias operativas entre ambas fuerzas armadas.
El grupo viajó en un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Mexicana, portando armamento reglamentario, después de contar con la aprobación formal del Senado en noviembre, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 5 de diciembre.
Durante la estancia, los militares mexicanos perfeccionaron estrategias de inserción discreta en zonas de alto riesgo, protección de instalaciones críticas y protocolos para la ejecución coordinada de misiones conjuntas. La instrucción, en ambientes simulados, facilitó la alineación doctrinal y permitió consolidar canales eficientes de comunicación entre cadenas de mando.
El ejercicio transcurrió bajo un esquema constitucional estricto que permitió a los soldados mexicanos entrenar en condiciones similares a las operaciones reales. Las instalaciones de Camp Shelby, con una extensión de 525 kilómetros cuadrados, han operado como centro de adiestramiento para fuerzas internacionales desde la Primera Guerra Mundial y ofrecen simulacros a nivel de batallón con empleo de tanques M1 Abrams, vehículos Bradley y obuses Paladin.