“Te dicen que eres familia, pero no te dan derechos”: la crítica de la activista y trabajadora del hogar Marcelina Bautista

Desde su experiencia personal, visibiliza las condiciones históricas de precariedad en el trabajo doméstico

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Marcelina Bautista
Desde su experiencia personal, visibiliza las condiciones históricas de precariedad en el trabajo doméstico

En la Ciudad de México, el debate sobre el trabajo doméstico ha cobrado relevancia en los últimos años, especialmente en el contexto de la construcción de un sistema integral de cuidados.

En este escenario, la voz de Marcelina Bautista se ha convertido en una de las más representativas para evidenciar las contradicciones que aún persisten en este sector.

“Que un empleador te diga que te quiere mucho, que eres parte de su familia, pero no te da derechos, entonces no lo hace, no te da los cuidados que requieres para poder cuidarlos a ellos. Hoy se habla de apoyo doméstico y eso minimiza las labores como una ayuda y no se valora en su justa dimensión las tareas que hacemos, también un dignómetro y son avances importantes por este reconocimiento”, indicó la activista.

Bautista, en una crítica directa a una práctica común que, bajo la apariencia de cercanía afectiva, oculta relaciones laborales desiguales. Su señalamiento no es menor: apunta a una normalización histórica de la precariedad en el trabajo del hogar, donde el reconocimiento emocional sustituye —pero no compensa— la falta de garantías laborales.

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Llegó a la capital a los 13 años

Originaria de Juchitán, Oaxaca, Bautista llegó a la capital mexicana a los 13 años, sin hablar español y en condiciones de alta vulnerabilidad. Desde entonces comenzó a desempeñar labores domésticas que incluían limpieza, cocina y cuidado de menores, muchas veces bajo esquemas de explotación, bajos salarios y sin acceso a derechos básicos.

Con el paso del tiempo, su experiencia personal se transformó en conciencia social. Al entrar en contacto con espacios comunitarios y discusiones sobre derechos laborales, comprendió que su situación no era aislada, sino parte de una problemática estructural que afectaba a miles de trabajadoras del hogar en México.

Una lucha que transformó el reconocimiento del trabajo doméstico

A partir de ese proceso, Bautista impulsó una de las luchas más relevantes en materia laboral en el país. A través del Centro Nacional para la Capacitación Profesional y Liderazgo de las Empleadas del Hogar (CACEH), ha promovido la capacitación, organización y la defensa de derechos de este sector históricamente invisibilizado.

Uno de los logros más importantes ha sido el reconocimiento del trabajo doméstico como una actividad con derechos laborales, en línea con estándares internacionales como el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo. En México, esto ha permitido avances como el acceso a la seguridad social y el reconocimiento constitucional de estas labores.

Sin embargo, la activista advierte que los cambios legales no siempre se traducen en transformaciones culturales. La persistencia de expresiones como “eres parte de la familia” refleja, en su opinión, una forma de minimizar el carácter profesional del trabajo doméstico y de evadir responsabilidades como empleadores.

“Si no hay derechos, no hay cuidados”, sostiene Bautista, subrayando que el bienestar de quienes realizan estas labores es fundamental para garantizar el cuidado de otras personas dentro de los hogares.

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El trabajo doméstico, eje del sistema de cuidados

En el contexto actual, el trabajo doméstico se reconoce como una pieza clave dentro del sistema de cuidados, al involucrar tareas esenciales para la vida cotidiana, como la atención de niñas, niños, personas mayores y hogares en general. No obstante, aún enfrenta retos importantes en términos de valoración social y cumplimiento de derechos laborales.

Bautista insiste en que el lenguaje también importa. Conceptos como “apoyo doméstico” —frecuentemente utilizados— contribuyen a minimizar la carga laboral real de estas actividades, invisibilizando su valor económico y social.

Su participación en espacios como Qué Roy-o el Podcast, impulsado por el legislador Royfid Torres González, busca precisamente abrir la conversación pública sobre la necesidad de consolidar un sistema integral de cuidados en la capital del país.

Un cambio en marcha, pero con retos pendientes

Tras más de dos décadas de activismo, Marcelina Bautista ha sido testigo de avances significativos en la dignificación del trabajo doméstico. Sin embargo, también reconoce que la lucha está lejos de concluir.