El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) implementó en la Ciudad de México un protocolo institucional que ofrece atención integral a la infancia con trastorno del espectro autista, abarcando diagnóstico temprano, tratamiento y apoyo familiar.
El programa se distingue por la incorporación de tecnología de telemedicina, lo que permite extender el seguimiento especializado a niños de otros estados del país. Así, el ISSSTE fortalece la asistencia a pacientes fuera de la capital y responde a la creciente demanda de servicios adaptados a la neurodiversidad infantil.
Actualmente, un equipo interdisciplinario compuesto por psicólogos, psiquiatras infantiles, paidopsiquiatras y neuropsicólogos atiende a 43 pacientes pediátricos en la Ciudad de México.
El uso de telemedicina (servicios de salud a distancia) permite que otros niños, fuera de la capital, reciban seguimiento y tratamientos personalizados, lo que amplía el alcance del servicio a diversas regiones.
El protocolo, diseñado para lograr intervenciones oportunas y multidisciplinarias, contempla además talleres y terapias dirigidas a madres, padres o tutores, para integrarlos activamente en el proceso de cuidado y acompañamiento de los menores.
El diagnóstico temprano, la clave para la inclusión social
De acuerdo con Georgina Ochoa Madrigal, jefa de Psiquiatría, Paidopsiquiatría, Neuropsicología y Psicología del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”, quien coordina el proyecto, la valoración y la identificación temprana de señales del espectro autista son factores determinantes para asegurar que niñas y niños puedan alcanzar una vida social estable y mejorar su capacidad de interacción con el entorno.
Según detalló Ochoa Madrigal, el protocolo involucra entrevistas clínicas, exploración del historial médico y, de acuerdo con la profundidad del trastorno detectada, la adecuación de terapias individualizadas tanto para los pacientes como para sus familias.
El protocolo requiere la colaboración activa de los familiares, quienes reciben talleres y orientación para aprender a acompañar el proceso del menor. Entre las señales tempranas que deben motivar la consulta médica, la especialista mencionó la ausencia de balbuceo al año de edad, la no emisión de palabras a los 12 meses, la repetición constante de palabras, el escaso interés en el entorno, poco contacto visual o la falta de respuesta al propio nombre.
La médica reiteró la importancia de “hacer conciencia de que existe este trastorno que, ahora en las nuevas clasificaciones, se le llama espectro del autismo. Concientizar y, sobre todo, quitar estigmas. El niño tiene derecho a ser escuchado. Primero, a través de una valoración, al acceso al servicio médico, y al hacer un diagnóstico”.
Talleres, apoyo familiar y telemedicina amplían el alcance nacional del proyecto
La estrategia no se limita a la atención presencial, sino que se apoya en la telemedicina para ofrecer continuidad de tratamiento a niños en el interior de la República, lo que facilita el acceso en estados donde los recursos especializados son escasos. Esta modalidad permite tanto la realización de sesiones de evaluación y monitoreo, como la impartición de terapias adaptadas a la realidad de cada paciente.
El ISSSTE, bajo la dirección general de Martí Batres Guadarrama, formaliza así su compromiso hacia la población derechohabiente infantil, y reafirma esta orientación en el contexto de la administración encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La institución sostiene que la atención a los trastornos del neurodesarrollo, como el espectro autista, debe iniciarse con el reconocimiento temprano de los síntomas y el acceso irrestricto a la consulta médica especializada.