Autoridades de la Secretaría del Medio Ambiente de Coahuila lograron la captura de un cocodrilo de pantano en la presa Palo Blanco, en Ramos Arizpe, tras varios días de vigilancia y en coordinación con organismos federales y especialistas de otras entidades.
Esta operación, en respuesta al avistamiento de estos reptiles en una zona donde su presencia no es natural y con el objetivo de evitar riesgos para la población, apunta también a preservar el equilibrio ambiental local.
El ejemplar capturado corresponde a un macho juvenil de la especie Crocodylus moreletii, con una longitud estimada de 60 centímetros (cerca de 2 pies), hallado en buen estado corporal.
La detención del animal se realizó durante un operativo nocturno; en el mismo proceso, las autoridades confirmaron la existencia de al menos otro cocodrilo en el lugar. También se indicó que las labores de búsqueda se extenderán por al menos tres noches adicionales para localizar y resguardar a los ejemplares restantes.
Como parte del protocolo, el cocodrilo quedó bajo resguardo de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y fue trasladado al Museo del Desierto, institución científica regional, para su monitoreo.
La especie no es originaria de Coahuila, por lo que se presume que su liberación en la presa fue irregular y realizada por particulares.
Daniel González, director de Vida Silvestre de la autoridad estatal, precisó que el Crocodylus moreletii es considerada especie exótica en esta región, lo que incrementa la preocupación por sus efectos en el ecosistema y la necesidad de una atención especializada.
Captura bajo protocolo ambiental
La planificación de todos los operativos en la presa Palo Blanco incluyó la participación de la Secretaría del Medio Ambiente, autoridad estatal, el Municipio de Ramos Arizpe, PROFEPA y el Museo del Desierto. Este esfuerzo conjunto permitió no solo la captura exitosa del cocodrilo, sino también el inicio de un monitoreo exhaustivo en la zona.
La autoridad estatal recordó que el hallazgo de una especie como el Crocodylus moreletii implica riesgos ecológicos y sociales. Se presume que fue liberada de manera irregular por particulares, pues no se distribuye de forma natural en Coahuila.
Por ese motivo, el ejemplar ya está bajo vigilancia en las instalaciones del museo, donde PROFEPA supervisará su estado hasta definir su destino final según la normativa.
Monitoreo extendido ante la presencia de más ejemplares
El monitoreo nocturno confirmó la existencia de un segundo cocodrilo en la presa, lo que motivó a las autoridades a prolongar las labores de búsqueda durante al menos tres jornadas más. Esta decisión apunta a proporcionar protección preventiva para la población.
Las autoridades de Ramos Arizpe instaron a la población a mantener la calma y seguir las recomendaciones oficiales mientras avanzan las medidas de seguridad y conservación.
Se enfatizó que la coordinación interinstitucional será clave para asegurar que este tipo de situaciones se gestionen conforme a los lineamientos científicos y legales vigentes.