Previo a su salida de la dirección de Materiales Educativos de la SEP, Marx Arriaga mostró el oficio recibido que lo separa del cargo de manera formal, el cual firmó y tras permanecer poco más de 100 horas en el lugar, salió con un par de cosas en las manos, no sin antes dar una de sus últimas entrevistas en las instalaciones de la secretaría.
Sin certidumbre sobre liquidación pero con un destino planteado
En entrevista para medios durante su último día en la SEP, Marx Arriaga destacó que se logró la firma de 105 plazas para trabajadores de honorarios, regularizando su situación laboral. Aclaró que este proceso llevaba meses en trámite y que su salida de la SEP no corresponde a una renuncia, sino al cierre de un proyecto contractual.
No existe certeza sobre el monto de su liquidación: “Me imagino que eso se quedará ya para la demanda o lo que sea que tenga que hacerse a la institución. No sé si lo haga”.
Arriaga afirmó que regresará a sus labores docentes y subrayó que su paso por la administración pública respondió a un compromiso con un proyecto, no a la búsqueda de un cargo.
Niega señalamientos en su contra
Tras su salida de la oficina de la SEP el exfuncionario fue cuestionado sobre si su salida se debe a los señalamientos que se han publicado en distintos medios donde se le acusa de presión laboral, solicitar dinero e irregularidades administrativas durante su gestión, a lo que Marx Arriaga aseguró que se trata de “calumnias de diarios conservadores”.
Comentó que sí hay una investigación en contra de funcionarios que ya no están en la dependencia, debido a que renunciaron en su momento, argumentó que buscaban “justicia social”.
¿Qué dijo Sheinbaum sobre salida de Marx Arriaga?
Los argumentos de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se centran en la falta de colaboración de Marx Arriaga con la nueva orientación de los materiales educativos oficiales. La mandataria abordó el tema tras la salida del responsable de los libros de texto gratuitos de la SEP, en medio de una controversia marcada por su negativa a abandonar el cargo y por las diferencias sobre el enfoque pedagógico.
Sheinbaum sostuvo que “los libros de texto no son patrimonio de una persona”, en referencia directa al papel que jugó Arriaga en la creación y transformación de estos materiales durante el sexenio anterior. Conforme a la jefa del Ejecutivo, la política educativa actual prioriza la inclusión del papel de las mujeres en la historia nacional, un cambio que, afirmó, fue rechazado por Arriaga y se convirtió en el principal punto de fricción.
En coordinación con la subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez, la presidenta consideró indispensable que los materiales reflejen la diversidad social mexicana. Frente a la resistencia de Arriaga a modificar los textos en esa dirección, la presidencia le ofreció alternativas como encabezar un consulado en el extranjero, una propuesta que también fue rechazada.