Cómo proteger del sarampión a los bebés menores de 6 meses que no pueden recibir vacuna

Las familias pueden proteger a los más pequeños con acciones diarias que hacen la diferencia cuando los brotes ponen en riesgo su bienestar

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El entorno y la prevención
El entorno y la prevención en casa se convierten en aliados esenciales para quienes aún no pueden recibir inmunización contra esta infección. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ante el brote de sarampión que se vive en México actualmente es fundamental que padres y cuidadores adopten medidas preventivas para reducir el riesgo de contagio y resguardar la salud de los más pequeños.

Y es que sin duda el sarampión representa un riesgo considerable principalmente para los bebés menores de 6 meses, ya que a esa edad aún no pueden recibir la vacuna que los protege contra esta enfermedad altamente contagiosa y son lo que tienen mayor probabilidad de sufrir alguna complicación.

En este sentido, la protección del entorno familiar, el control de visitas y la higiene adecuada se convierten en acciones clave para mantener a salvo a los lactantes durante sus primeros meses de vida.

Los bebés menores de 6
Los bebés menores de 6 meses que no pueden recibir la vacuna de sarampión son los más vulnerables ante el brote de sarampión.(Freepik)

Cómo proteger del sarampión a los bebés menores de 6 meses que no pueden recibir vacuna

De acuerdo con recomendaciones emitidas por la Secretaria de Salud de México, para proteger a los bebés menores de 6 meses del sarampión, quienes aún no pueden recibir la vacuna, se recomienda atender las siguientes recomendaciones:

  • Evitar contacto con personas enfermas: Limita la exposición del bebé a personas con síntomas de sarampión o que hayan estado en contacto reciente con casos confirmados.
  • Evitar lugares concurridos: Reduce la asistencia a sitios con gran afluencia de personas, especialmente durante brotes de sarampión o en lugares donde se hayan reportado casos.
  • Vacunación de familiares y cuidadores: Asegúrate de que todos los convivientes, familiares y cuidadores del bebé tengan el esquema de vacunación contra el sarampión completo, ya que esto crea un entorno de protección indirecta (inmunidad de grupo).
  • Higiene de manos: Fomenta el lavado frecuente de manos entre quienes manipulan o cuidan al bebé, y utiliza gel antibacterial si no hay agua y jabón disponibles.
  • Limitar visitas: Restringe las visitas al hogar a solo personas sanas y vacunadas, especialmente en los primeros meses de vida del bebé.
  • Atención ante síntomas: Consulta de inmediato al pediatra si el bebé presenta fiebre, sarpullido, ojos rojos, tos o secreción nasal, para una evaluación oportuna.
  • Limpieza de objetos y superficies: Desinfecta regularmente los objetos y superficies con los que el bebé tiene contacto.

Estas medidas ayudan a reducir el riesgo de contagio hasta que el bebé alcance la edad adecuada para recibir la primera dosis de la vacuna triple viral (SRP). Ante dudas o exposición a casos sospechosos, consulta al personal de salud.

El esquema de vacunación contra
El esquema de vacunación contra el sarampión abarca desde los 12 meses hasta adultos jóvenes y viajeros internacionales sin inmunización. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Los bebés mayores a 6 meses pueden recibir una vacuna de sarampión?

De acuerdo con información del Centro de Control de Enfermedades en condiciones normales, la primera dosis de la vacuna contra el sarampión (triple viral: sarampión, rubéola y parotiditis) se aplica a los 12 meses de edad.

Sin embargo, en situaciones especiales, como la que se vive actualmente en México, los bebés mayores de 6 meses pueden recibir la vacuna antes de cumplir el año.

¿Cuándo se recomienda vacunar antes del año?

  • Bebés de 6 a 11 meses pueden recibir una dosis de la vacuna contra el sarampión si:
    • Viajarán o se encuentran en zonas con brotes activos de sarampión o alta circulación del virus.
    • Han estado expuestos a un caso confirmado de sarampión.
    • Hay un brote declarado por autoridades sanitarias en su región.

Esta dosis se considera extra y no sustituye la dosis de los 12 meses ni la de refuerzo a los 4-6 años.

El esquema debe completarse según lo indicado en el calendario nacional de vacunación.

La decisión de adelantar la vacuna debe realizarse en consulta con el pediatra o el personal de salud, quien evaluará el riesgo y las necesidades específicas del niño.

Vacunar a padres y cuidadores ayuda a proteger a los bebés menores de 6 meses mediante la inmunidad de grupo contra el sarampión. (Tk: @charliemidoctor)

Recuerda que mantener el esquema de vacunación actualizado es la forma más eficaz de prevenir el sarampión y evitar brotes en la comunidad.