La combinación de dolor o irritación de garganta, tos y fiebre es uno de los malestares más comunes durante la temporada de frío y cambios de temperatura.
Aunque el remedio casero de agua con sal es útil para desinflamar la garganta al hacer gargaras, estos síntomas juntos pueden estar relacionados con gripe, resfriado, faringitis e incluso COVID-19, por lo que es importante saber cómo tratarlos de forma segura y reconocer señales de alarma.
¿Cómo preparar el remedio de agua con sal?
Las gárgaras con sal son un método tradicional recomendado por médicos debido a su efecto antiséptico y desinflamatorio.
- Disolver ½ cucharadita de sal en un vaso de agua tibia (250 ml).
- Realizar gárgaras durante 20 a 30 segundos sin tragar el líquido.
- Repetir el proceso hasta terminar el vaso.
- Usarlo dos o tres veces al día.
Este remedio ayuda a reducir la inflamación, arrastra bacterias y mucosidad, y calma la sensación de ardor. Es importante no exceder la cantidad de sal, ya que podría resecar más la garganta.
Qué hacer si hay tos y fiebre
Cuando a la irritación se suman tos y temperatura elevada, el cuerpo está indicando que existe un proceso infeccioso. Los especialistas recomiendan complementar el remedio con las siguientes medidas:
Para aliviar la tos
- Tomar una cucharada de miel con limón dos o tres veces al día; la miel actúa como calmante natural.
- Beber tés tibios de manzanilla, jengibre o tomillo.
- Evitar bebidas muy calientes o frías que irriten más la garganta.
- No exponerse a humo de cigarro, polvo o perfumes fuertes.
Para controlar la fiebre
- Mantener una hidratación constante con agua, sueros orales o infusiones.
- Usar paracetamol si no existe contraindicación médica.
- Descansar y evitar esfuerzos físicos.
- Utilizar ropa ligera y un ambiente ventilado.
Cuidados generales
- Dormir al menos ocho horas.
- Consumir alimentos suaves como caldos, frutas y verduras.
- Usar humidificador o colocar un recipiente con agua para evitar resequedad ambiental.
- Lavarse las manos con frecuencia para no propagar contagios.
¿Por qué aparecen estos síntomas?
La mayoría de los casos se deben a virus respiratorios que inflaman la garganta y producen tos como mecanismo de defensa. La fiebre es una respuesta del sistema inmunológico para combatir la infección. En menor medida, puede tratarse de una infección bacteriana que requiera antibióticos recetados por un médico.
Aunque los remedios caseros ayudan, existen situaciones en las que es indispensable buscar atención profesional:
- Fiebre mayor a 38.5 °C por más de 48 horas.
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho.
- Tos con flemas verdosas, amarillas o con sangre.
- Dolor intenso al tragar o presencia de placas blancas en la garganta.
- Debilidad extrema, silbidos al respirar o deshidratación.
- Síntomas que no mejoran después de tres días.
Recomendaciones finales
El remedio de agua con sal es un aliado eficaz para calmar la garganta, pero no sustituye el diagnóstico médico cuando hay tos persistente y fiebre. Automedicarse con antibióticos o jarabes sin indicación puede empeorar el cuadro.
Ante cualquier duda, lo ideal es vigilar la evolución de los síntomas, medir la temperatura y, de ser necesario, acudir a consulta con un especialista para descartar influenza, faringitis estreptocócica u otras enfermedades respiratorias.
Cuidar la hidratación, el descanso y evitar irritantes son las claves para una recuperación rápida y segura. La salud de la garganta es la primera barrera del sistema respiratorio; atenderla a tiempo evita complicaciones mayores.