La avena es reconocida no solo por su valor nutricional, sino también por su capacidad para contribuir al bienestar del organismo de forma natural.
Diversas investigaciones han confirmado que ciertos compuestos presentes en este cereal pueden ayudar a reducir la inflamación, tanto a nivel interno como externo, de acuerdo con información del Medical News Today.
Incluir avena en la dieta o utilizarla en aplicaciones tópicas se ha convertido en una alternativa accesible y respaldada por la ciencia para quienes buscan aliviar molestias inflamatorias sin recurrir a tratamientos farmacológicos.
Cuáles son los beneficios de la avena que ayudan a desinflamar
La avena contiene compuestos que contribuyen a reducir la inflamación en el organismo. Entre sus principales beneficios con acción antiinflamatoria destacan:
- Presencia de avenantramidas: Estos antioxidantes exclusivos de la avena han mostrado efectos antiinflamatorios, ayudando a disminuir la inflamación sistémica y a proteger las células contra el daño oxidativo.
- Alto contenido de fibra soluble (betaglucanos): La fibra de la avena ayuda a mantener la salud intestinal, promueve el crecimiento de bacterias beneficiosas y reduce la liberación de compuestos inflamatorios en el tracto digestivo.
- Reducción de marcadores inflamatorios: Estudios han encontrado que el consumo regular de avena puede disminuir niveles de proteína C reactiva y otros marcadores relacionados con procesos inflamatorios.
- Alivio de afecciones cutáneas: El uso tópico de avena coloidal ayuda a calmar la piel irritada, reduce el enrojecimiento y controla síntomas de afecciones como eccema y dermatitis.
- Apoyo al sistema inmunológico: Los compuestos fenólicos y saponinas presentes en la avena contribuyen a modular la respuesta inmunitaria, favoreciendo la reducción de la inflamación.
Estos beneficios se observan tanto al consumir avena en la dieta como al aplicarla en la piel de forma tópica.
Cómo consumir la avena para ayudar a desinflamar el organismo
La avena puede incorporarse de distintas formas en la alimentación diaria para aprovechar sus propiedades antiinflamatorias. Estas son algunas de las maneras más recomendadas:
- Avena cocida (porridge o gachas): Preparar la avena con agua o leche y consumirla como desayuno aporta fibra soluble, avenantramidas y otros compuestos beneficiosos que ayudan a modular la inflamación.
- Avena en batidos: Añadir una o dos cucharadas de avena cruda o previamente remojada a licuados de frutas y vegetales favorece el consumo regular de sus nutrientes antiinflamatorios.
- Avena en yogur o ensaladas: Espolvorear avena natural sobre yogur, fruta fresca o ensaladas permite sumar fibra y antioxidantes a la dieta diaria.
- Avena en horneados saludables: Utilizar harina de avena o copos integrales en recetas de panes, galletas y barras energéticas ayuda a aumentar el consumo de este cereal sin perder sus beneficios.
- Agua de avena: Remojar avena en agua durante varias horas, colar y beber el líquido es una alternativa tradicional para quienes buscan efectos digestivos y antiinflamatorios más suaves.
- Uso tópico: Para afecciones cutáneas inflamatorias, la avena coloidal puede emplearse en baños, compresas o cremas para aliviar irritaciones y enrojecimientos.
Es importante mencionar que para potenciar sus efectos, se sugiere utilizar avena integral o mínimamente procesada, evitar añadir azúcares refinados y mantener un consumo regular dentro de una alimentación equilibrada.