Estos son los riesgos de consumir arroz blanco, según Harvard

En su proceso de elaboración este alimento pierde muchos de sus nutrientes

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El proceso al que se somete este alimento elimina sus nutrientes (Especial)
El proceso al que se somete este alimento elimina sus nutrientes (Especial)

El arroz blanco es un alimento muy usado en la cocina mexicana, ya que se usa como guarnición para acompañar una gran variedad de guisados, ya sea en su color original o en presentación de arroz rojo con jitomate.

Sin embargo, un artículo de la Universidad de Harvard, advirtió recientemente que su consumo en exceso puede traer complicaciones de salud, debido a que su ingesta regular parece estar asociada con un riesgo mayor de desarrollar diabetes tipo 2.

De acuerdo con lo revelado por la universidad, el arroz blanco podría estar relacionado con esta enfermedad debido a que su consumo favorece el incremento de los niveles de glucosa en sangre debido a que se trata de un carbohidrato simple, es decir, que provoca una gran liberación de insulina “de golpe”.

El consumo de este alimento aumenta la glucosa en la sangre (Especial)
El consumo de este alimento aumenta la glucosa en la sangre (Especial)

Y es que, a pesar de ser un cereal (los cuáles son considerados saludables), el arroz blanco es un alimento refinado que ha atravesado por un proceso a través del cual se elimina su capa exterior, en la cual es donde se encuentran realmente sus nutrientes, como la fibra.

Un vez realizado este proceso, lo único que queda del alimento es el endospermo o lo que conocemos como almidón, ingrediente en cuyo proceso de digestión se produce una gran cantidad de glucosa, lo cual provoca a su vez picos de insulina que pueden resultar problemáticos para personas con diabetes o en riesgo de contraerla.

Es debido a esto que los científicos descubrieron que quienes consumían cinco o más porciones de arroz blanco a la semana tenían 17% más riesgo de desarrollar diabetes que quienes consumían menos de una porción al mes.

Por su parte, el estudio también reveló que remplazar el arroz blanco por uno integral podría reducir hasta en un 35% el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

El arroz integral conserva sus nutrientes, a diferencia del arroz blanco (Archivo)
El arroz integral conserva sus nutrientes, a diferencia del arroz blanco (Archivo)

Cabe mencionar que el consumo de este alimento también esta asociado con desarrollo de sobrepeso y obesidad, lo que es otro efecto dañino para la salud.

¿Cuáles son los beneficios de remplazar arroz blanco por arroz integral?

Además de alertar sobre los riesgos del consumo de arroz blanco, los especialistas de Harvard también buscaban incentivar el consumo del arroz integral, el cual, a diferencia del procesado, brinda un gran número de beneficios a la salud.

Y es que se trata de un cereal cuyo elevado contenido en fibra ayuda a mejorar la salud intestinal, prevenir el estreñimiento y, al contrario del blanco, ayuda a mantener estables los niveles de glucosa en la sangre.

Por su parte, este arroz también es rico en un gran número de otros nutrientes, tales como vitaminas, magnesio, lignanos, fitoestrógenos y ácido fítico, muchos de los cuales también reducen el riesgo de desarrollar diabetes y otras enfermedades.

Aunque el arroz blanco es un pilar en la alimentación de muchas culturas, los expertos sugieren que su consumo debe ser equilibrado con otras fuentes de hidratos de carbono más saludables, tales como la quinoa o los cereales integrales.

La fibra del arroz integral favorece la buena digestión (Especial)
La fibra del arroz integral favorece la buena digestión (Especial)

Si aún así las personas deciden consumirlo, los expertos recomiendan aplicar métodos de cocción y preparación que eliminen un porcentaje del almidón, mitigando así su impacto en los niveles de azúcar en sangre.

El arroz blanco puede formar parte de un estilo de vida saludable, siempre que su consumo sea moderado y complementado con otros alimentos nutritivos, tal como ocurre en el caso de la cultura japonesa, quienes lo tienen como base de su dieta pero cuya preparación y combinación de alimentos disminuye sus efectos negativos.

Reducir su ingesta sin necesidad de eliminarla por completo puede ser una manera de aminorar sus posibles efectos perjudiciales para la salud.