El bienestar digestivo de los canes es un tema que preocupa a muchos dueños, especialmente cuando sus mascotas muestran signos de malestar, como hinchazón, flatulencias o pérdida de apetito.
De acuerdo con la veterinaria Cristina Pascual, especialista del portal ExpertoAnimal, la inflamación del estómago puede tener diversas causas, como agentes infecciosos o parasitarios, tóxicos, fármacos o errores dietéticos, pero independientemente del origen, esta situación suele acompañarse de síntomas que generan incomodidad y malestar en el animal.
Si notas que tu perro suelta más flatulencias o eructa con frecuencia, puede ser una señal de que se está acumulando gas en su estómago; la hinchazón abdominal visible o palpable también indica exceso de gases, sin embargo, cuando el abdomen se siente duro o tenso, puede tratarse de una emergencia médica grave que requiere atención veterinaria inmediata.
Es comprensible que los cuidadores quieran actuar rápidamente cuando notan que su compañero de cuatro patas se siente enfermo, no obstante, la mayoría de los casos de gastroenteritis son autolimitados y desaparecen por sí solos en uno o dos días. Si los síntomas son leves, lo mejor suele ser esperar alrededor de 24 horas y observar si hay mejoría.
Ingredientes naturales para desinflamar el estómago de tu perro
Además de las soluciones médicas o dietéticas, existen remedios caseros naturales con el potencial para ayudar a calmar las molestias leves del estómago en los cánidos. Es importante señalar que estos no sustituyen la atención veterinaria ni los tratamientos farmacológicos, pero en casos moderados pueden ser útiles.
Sumado a ello, recuerda que antes de administrar cualquier remedio casero se debe consultar al veterinario, quien orientará sobre la dosis y la forma adecuada de ofrecerlos. A continuación, te compartimos cuatro ingredientes naturales recomendados por la especialista Cristina Pascual.
1. Infusión de manzanilla
Conocida por su potente efecto antiinflamatorio y sus propiedades calmantes sobre la mucosa gástrica, también ayuda a reducir la formación de gases y favorece una digestión más ligera.
Para preparar esta infusión, Pascual recomienda hervir 250 mililitros de agua, introducir una bolsita de manzanilla y dejar reposar durante cinco minutos. Una vez tibia, puedes ofrecer pequeñas cantidades a tu mascota, ya sea directamente o mezcladas con su comida.
2. Infusión de menta
Con propiedades que calman el dolor abdominal y disminuyen la sensación de náuseas, para prepararla, hierve 250 mililitros de agua, añade una bolsita o una cucharada de hojas del ingrediente principal y deja reposar durante 10 minutos. Esta infusión puede administrarse en pequeñas dosis, especialmente si tu perro muestra síntomas leves de indigestión o cólicos.
3. Infusión de jengibre
Favorece la motilidad intestinal, estimula la digestión y reduce las náuseas y los vómitos. Para elaborar esta infusión, hierve 250 mililitros de agua y añade un par de rodajas de jengibre fresco, dejándolas reposar de cinco a 10 minutos. Asegúrate de ofrecerla en poca cantidad y siempre bajo indicación veterinaria, especialmente si tu mascota tiene el estómago sensible.
4. Aloe vera
Poseedora de un efecto calmante sobre la mucosa gástrica, ayuda a disminuir el malestar, las náuseas y los vómitos, sin embargo, es fundamental usar solo el gel interno de la planta, ya que otras partes contienen sustancias tóxicas como saponinas y antraquinonas, que pueden provocar intoxicación, diarrea o letargo en los perros.
De acuerdo con Pascual, lo más seguro es optar por productos con aloe vera especialmente formulados para uso veterinario, disponibles en tiendas o clínicas especializadas.
Si tu mascota presenta un aumento significativo de flatulencias con mal olor, hinchazón abdominal, diarrea o pérdida de apetito, podría tratarse de una enfermedad digestiva más seria, como una intolerancia alimentaria, síndrome de malabsorción, infección intestinal o enfermedad inflamatoria crónica, como la enfermedad inflamatoria intestinal, explica el Hospital UNAM-Banfield.
La diarrea persistente, el letargo, el dolor estomacal o la presencia de sangre en las heces o el vómito son señales de que tu perro necesita atención veterinaria inmediata. En estos casos, lo más recomendable es acudir a un profesional para obtener un diagnóstico certero y un plan de tratamiento adecuado.