“La Perruquería”, el innovador programa de reinserción social para mujeres presas en Bolivia

Autoridades del Centro de Orientación Femenina (COF) de Obrajes, esperan que la estética canina se convierta también en una tienda de mascotas donde venderán ropa con “diseños exclusivos” confeccionada por las reclusas

Compartir
Compartir articulo
El primer cliente de "La perruquería" fue Dax, un agente antidrogas jubilado propiedad de la directora del centro penitenciario. (EFE)
El primer cliente de "La perruquería" fue Dax, un agente antidrogas jubilado propiedad de la directora del centro penitenciario. (EFE)

En Bolivia, un grupo de mujeres de un centro penitenciario de La Paz, abrieron dentro de la cárcel una peluquería canina con la que podrán generar ingresos y reintegrarse en la sociedad.

El negocio se llama “La Perruquería” y está situado en la zona sur de la capital de Bolivia, además de los cortes de pelo caninos, se ofrecen servicios como baño, secado, cepillado, corte de pelo y uñas así como limpiezas dentales a bajo costo, comparado con el de otras estéticas para mascotas.

Además del servicio de estética canina, junto al negocio existe una lavandería y un café boutique, donde se venden pasteles y tejidos elaborados por las mujeres privadas de la libertad del centro penitenciario como parte de un programa de reinserción social.

Una alternativa económica para los dueños de mascotas

Mujeres privadas de la libertad del centro de Orientación Femenina de Obrajes, en La Paz, inauguraron "La perruquería" como parte de un programa de reinserción social. (EFE)
Mujeres privadas de la libertad del centro de Orientación Femenina de Obrajes, en La Paz, inauguraron "La perruquería" como parte de un programa de reinserción social. (EFE)

El pasado martes 6 de febrero un grupo de mujeres “cumplieron el sueño” de abrir dentro del centro penitenciario del que son reclusas una peluquería canina con la que, de acuerdo con la agencia de noticias EFE, podrán generar ingresos como parte de un programa de reinserción social.

Las mujeres nombraron al negocio ubicado en el Centro de Orientación Femenina (COF) de Obrajes, situado en la zona sur de la Paz, capital de Bolivia, “La Perruquería”.

El negocio cuenta con una puerta externa para recibir a los clientes, quienes además de acceder a los servicios de la peluquería canina podrán aprovechar la lavandería y el café boutique en el que se venden pasteles y tejidos elaborados por las mujeres privadas de la libertad del mismo centro penitenciario.

A la inauguración del sitio acudió el director nacional de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias, quien fue el encargado de recibir al primer cliente: Dax, un perro de raza golden retriever que, según EFE, era agente antidrogas, pero ahora que está jubilado vive bajo el cuidado de la directora del COF, la mayor de policía Cheryl Sempértegui.

Limpias declaró en entrevista que la idea de inaugurar “La Perruquería” nace de la necesidad de contar con un espacio laboral y seguir aumentando el “abanico de opciones y oportunidades” para las reclusas. “Estoy seguro de que va a tener una respuesta muy positiva de parte de la población”, añadió.

Dicha iniciativa es parte del programa “Emprendiendo para ser Libres”, proyecto realizado por organizaciones como Progettomondo, Centro Volontari Cooperazione allo Sviluppo (CVCS) y la fundación Munasim Kullakita en conjunto con LED Servicio de Liechtenstein para el Desarrollo que contribuye a la construcción de un modelo para la reintegración social de personas privadas de la libertad en distintos centros penitenciarios.

Una de las encargadas de “La Perruquería”, quien es técnica superior en veterinaria, agradeció a los encargados por el apoyo para inaugurar el emprendimiento que significa “una oportunidad más para demostrar” que son capaces de “ingresar de nuevo a la sociedad y ser grandes personas en libertad”.

“Todo comenzó como un sueño, pero hoy se hizo realidad. Esto quiere decir que, aunque con cadenas, todavía se puede volar”, expresó.

El objetivo de “La Perruquería”

Un cachorro asistió a la inauguración de "La Perruquería". (EFE/Luis Gandarillas)
Un cachorro asistió a la inauguración de "La Perruquería". (EFE/Luis Gandarillas)

Sempértegui dijo que este tipo de iniciativas están pensadas para rescatar las habilidades y el potencial de algunas reclusas bajo la consigna de que las cárceles sean espacios productivos.

El lugar ofrece servicios de baño, secado, cepillado, corte de pelo, uñas y limpiezas dentales, y tendrán un costo inicial de 50 pesos bolivianos e irán aumentando dependiendo de lo que el cliente requiera y del tamaño de la mascota.

“Queremos que sea un programa sostenible y que permita que si alguna privada de libertad sale con algún beneficio, pueda hacer un emprendimiento de peluquería canina ya en libertad”, aseguró Sempértegui.

Se espera que en un futuro no muy lejano, “La Perruquería” funcione también como una tienda de mascotas donde venderán comida canina y ropa con “diseños exclusivos” confeccionada por las reclusas especializadas en tejido, costura y reutilización textil.