El ex policía Jorge Bacigalupo, el hombre que guardó en su casa los ocho cuadernos del remisero Oscar Centeno antes de entregarlos a su vecino periodista Diego Cabot, será el único testigo convocado este jueves en el juicio oral por la causa Cuadernos, en una jornada que será clave.
Bacigalupo tendrá que responder preguntas bajo juramento de verdad ante el Tribunal Oral Federal 7 pero llega a la audiencia mientras continúa bajo investigación en otra causa paralela que busca determinar si hubo adulteraciones en las anotaciones originales de Centeno y si él fue el responsable.
Bacigalupo y Centeno
El caso Cuadernos nunca hubiera llegado a Comodoro Py de la manera en que lo hizo de no ser por la decisión que tomó Bacigalupo un año y medio después de recibir los escritos de Centeno en una caja. Le pidió que se los cuidara porque temía un allanamiento en su casa por otra causa penal, Gas Licuado, en la que su pareja hasta entonces, Horovitz, había ido a declarar y mencionó la existencia de bolsos, recorridas y anotaciones al respecto.
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Bacigalupo y Centeno se conocían del trabajo en una remisería. En enero de 2018 el primero le dio la caja al periodista de La Nación, Diego Cabot.
Desde que comenzó el juicio oral, el arrepentido Centeno guardó silencio. Asistió a unas pocas audiencias, entre ellas la de la declaración de Cabot. Sólo tomó notas sentado junto a su defensor oficial. Pero durante la investigación que estuvo a cargo del fallecido juez federal Claudio Bonadio y del fiscal Carlos Stornelli dijo en su indagatoria que entregó sus escritos a Bacigalupo porque quería “resguardarlos” de su ex pareja en una relación que andaba mal.
Su ex jefe en el ministerio de Planificación Federal Roberto Baratta estaba detenido en la causa Gas Licuado. Cuando fue excarcelado, Centeno le reclamó los cuadernos a Bacigalupo. Fue entonces que el periodista los fotografió para luego devolverlos. Se perdió el rastro y tiempo después, cuando el caso ya estaba en instancia de juicio oral, Cabot recibió un llamado de un desconocido que lo citó para devolverle seis de los ocho cuadernos originales, según contó en el juicio oral.
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Esa documentación fue llevada al fiscal Stornelli, quien los remitió al TOF7 y desde entonces se guardaron en una caja fuerte en la sede del Tribunal, en el Palacio de Justicia. De allí salieron rumbo a Comodoro Py por primera vez y mucho tiempo después, cuando comenzaron las declaraciones de los testigos de manera presencial.
Tras la declaración de Bacigalupo, el cronograma del juicio continuará el 19 de mayo con la audiencia prevista para la ex pareja de Centeno, Hilda Horovitz. El 21 de mayo declararán la ex secretaria del ex presidente Néstor Kirchner Miriam Quiroga, Julio César Silva, Ignacio Laplacette y Orlando Ramón Jancik. Finalmente, el 26 de mayo están citados el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, el financista arrepentido en la causa por la “ruta del dinero K” Leonardo Fariña y Mariana Zuvic.
La causa por las adulteraciones
En ese expediente, la Sala I de la Cámara Federal de Buenos Aires revocó el procesamiento que pesaba sobre el ex policía Bacigalupo por los delitos de encubrimiento agravado y falsificación de documento público, y le dictó una falta de mérito.
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En esa decisión, se consideró “imperioso” que el tribunal oral que tiene bajo resguardo los cuadernos originales los remita para realizar una nueva pericia caligráfica que permita determinar si las adulteraciones detectadas fueron realizadas por Bacigalupo.
En paralelo, el empresario querellante en esa denuncia y uno de los juzgados ahora en el debate oral Armando Losón puso el foco en las conclusiones del peritaje realizado sobre los cuadernos originales, actualmente bajo custodia del Tribunal Oral Federal 7. Su abogado, Ricardo Gil Lavedra, había pedido sostener el procesamiento “más allá de que no podía afirmarse categóricamente la autoría de Bacigalupo en las diversas enmiendas halladas”.
El juicio se desarrolla ante los jueces Fernando Canero, Germán Castelli y Enrique Méndez Signori.
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El debate oral comenzó el 6 de noviembre del año pasado. La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner está siendo juzgada como presunta jefa de una asociación ilícita que habría funcionado dentro del Poder Ejecutivo Nacional entre 2003 y 2015. También está acusada por 205 hechos de presunto cohecho pasivo, vinculados al supuesto pago de sobornos por parte de empresarios para obtener adjudicaciones de obra pública.
Junto con la ex mandataria se juzga a 19 exfuncionarios, dos de sus choferes y 65 empresarios.