Cristina Fernández de Kirchner revivió la imagen en su declaración del martes 17 de este mes, durante su indagatoria en el largo juicio de los cuadernos de las coimas. “Me dieron vuelta mi casa de Río Gallegos… No voy a mencionar que hubo otro fiscal con palas buscando plata en la Patagonia”, afirmó. El “otro fiscal”, rápidamente, se dio por aludido. Entonces, llamó a este cronista.
Guillermo Marijuan fue el fiscal detrás de esas palas, uno de los momentos más incofundibles en la investigación de la corrupción kirchnerista, cuando, en abril de 2016, un comando de retroexcavadoras bajo sus órdenes revolvió la tierra de un campo en Santa Cruz, en el marco de la investigación de “la ruta del dinero K”, iniciada tras una investigación de Jorge Lanata y su equipo.
Las retroexcavadoras hurgaban tierras atribuidas a Lázaro Báez, acusado de lavar más de 50 millones de dólares, en una causa de alto impacto con Leonardo Fariña como buchón estrella. La causa fue, tal vez, la máxima expresión judicial de la grieta, el fenómeno que desfiguró a la política, al periodismo, y, por sobre todo, a la lógica de poder en los tribunales federales de Comodoro Py.
Cristina Fernández de Kirchner, al comienzo, fue imputada junto a Báez. “Podrán excavar toda la Patagonia, que nunca van a encontrar nada con qué involucrarme”, desafió la ex presidenta en su escrito presentado ante el juez del caso, Sebastián Casanello, en 2018. Las retroexcavadoras no encontraron nada. Y así fue. En mayo de 2023, Marijuan mismo pidió que la ex presidenta sea sobreseída en el caso.
El fiscal aseguraba que no había pruebas para imputar a la ex presidenta. El fiscal enfrentó críticas feroces por su decisión ataques desde la prensa editorialista, incluso de varios frentes del arco político. ¿Cómo podía ser que Marijuan, un supuesto hombre de la grieta, se rindiera ante el poder K? Así y todo, Lázaro Báez terminó condenado por el lavado del dinero kirchnerista a diez años de prisión, una pena ratificada por la Corte Suprema que fue unificada al monto que había recibido en la causa Vialidad.
Y diez años después, con un comentario al pasar, en medio de una breve salida de su silla en San José 1111, CFK revivió la cuestión. Desde ya, no es tan sencillo: el revival de las retroexcavadoras ocurre en un momento donde Comodoro Py mezcla las convulsiones de su pasado y su presente.
Marijuan -con 61 años, y con casi tres décadas a cargo de la Fiscalía Federal N°9, un hombre que vio el barrio de Retiro mutar de planicie a megavilla desde la vista de su despacho en el quinto piso del edificio-, lo sabe perfectamente.
La charla entre el fiscal e Infobae ocurrió este miércoles. Casi en simultáneo, Sergio Massa llegaba al edificio para declarar en el juicio por la causa Sueños Compartidos. Esa misma mañana, se supo que siete fiscales del fuero, entre ellos Carlos Rívolo y Carlos Stornelli, otros dos históricos, habían pedido su jubilación. Y después, está la presunta corrupción del actual gobierno: días antes, en un movimiento sumamente infrecuente, el fiscal Eduardo Taiano se defendió en el sitio de la Procuración ante las críticas sobre su actuación en el caso $LIBRA. Y en otro edificio, el Tribunal Oral en lo Penal Económico N°3
Para Marijuan, la historia de la ruta del dinero K no terminó, no del todo. Hay cuatro pilas de papeles de más de un metro de alto frente a su escritorio, como si el fiscal conviviera con cuatro pequeños extraños. “Son más de 130 cuerpos fotocopiados”, dice.
-¿Es todo el expediente de la ruta del dinero K?
-Lo que pasa es que tiene un montón de anexos. Es muy voluminosa la causa, más toda la documentación es como si entrara en este despacho toda la causa. Esta es la parte principal, digamos.
-¿Y para qué lo tiene en su despacho?
-Hay un legajo patrimonial en trámite, un legajo de bienes, que fue el primero desde que se iniciaron todas las causas. Lázaro Báez, tenía declaradas 42 propiedades ante la AFIP con su empresa principal, Austral Construcciones. En realidad eran 400 inmuebles, aproximadamente.
-No pudo evitar sentirse aludido cuando CFK lo mencionó, sin nombrarlo.
-La imagen de ese procedimiento siempre se saca a la luz. Lo que nunca se dice son varias cosas.
Los fajos sin billetes
-Hoy, la retroexcavadora en Santa Cruz es una imagen histórica entre el afán de justicia y un acto fallido.
-Pero hay todo un trasfondo de que capaz no se conoce. La Coalición Cívica presentó unas filmaciones que trascendieron en todos los medios, era todo contemporáneo a la investigación y a la denuncia. Se veía de que Lázaro Báez tenía una casa en el centro de Río Gallegos, que en el subsuelo, según el relato de estas personas, habría tenido una bóveda donde guardaba una millonaria cantidad de dinero. Rápidamente se habría desmantelado esa bóveda, que eran todos cofres que tenía este subsuelo y se habría hecho una cava que estaba muy, muy nueva, digamos así, muy recientemente.
-Olía a pegamento.
-Exactamente. Lázaro convocó al periodismo para mostrar la cava diciendo: «Yo no tengo ninguna bóveda». La Coalición Cívica muestra un video de gente que se iba en unas camionetas transportando lo que se llevaban de la bóveda, que eran unas bolsas de residuos gigantes. Posteriormente, la policía me informa a mí de que había una estancia que tenía una gran superficie. Allí había tierra removida: el capataz de la estancia nunca supo explicar por qué había tierra removida. El mismo día, en uno de los domicilios de la familia, Báez, encontramos un bolso que había estado enterrado, o sea, totalmente lleno de tierra, que tenía una cantidad muy importante de cintas que envuelven los fajos. Y en otra casa, ese mismo día, encontramos otros dos portafolios con casi cien mil dólares.
-La historia termina en la condena de Báez y el sobreseimiento de Cristina Kirchner.
-Y lo volvería a hacer. Con ella o con cualquier otra persona. El delito que se investiga en esta causa es el delito de lavado de dinero. El delito de lavado es distinto al delito antecedente. La gente tendría que entender que esta no es una causa de todo el posible flujo del dinero de la corrupción. Todas las causas que están en trámite actualmente se nutren de la causa que inicié hace diez años. Pudimos reconstruir, de cuáles eran las sociedades que estaban en Panamá, de las cuentas que se utilizaron a nombre de otras sociedades y de fundaciones en Suiza. No hay muchas causas de lavado de dinero con esta dificultad técnica.
El diario de ayer y el diario de hoy
-Ahora, el diario de 2016 se encuentra con el diario de 2026. La ley de inocencia fiscal de este gobierno beneficia a Lázaro Báez, que recibió un sobreseimiento parcial. ¿Qué impresión le dio ese fallo?
-No afecta al lavado de dinero en sí. Uno tiene que ser respetuoso de la ley, ¿no es cierto? Por más que a uno le cause mucho escozor. Las leyes que el Congreso ha dictado, no sé si lo han tenido en vista, pero pueden favorecer a muchas personas que están siendo investigadas por delitos fiscales.
-Me llama mucho la atención la coyuntura hoy en este edificio. Conviven la investigación a la presunta corrupción del, del Gobierno, del Gobierno kirchnerista con la presunta corrupción del Gobierno actual. Eduardo Taiano tuvo que salir a defenderse con un comunicado en el sitio de la Procuración. Esto es bastante impensado para un fiscal. ¿Cómo cree que convive la Justicia federal con la chance de su propio desprestigio?
-Se entiende perfectamente lo que me preguntás y...
-¿Y cómo se vive con eso?
-Después de más de treinta años de ser fiscal, lo que más me llama la atención es que no nos pudimos encausar como sociedad para tener gobiernos que puedan ser más transparentes y con menos conflictividad. El desprestigio de la Justicia federal, muchas veces, va de la mano con lo que tardamos en llegar a, a una condena, con todos los artilugios de los que se pueden valer las defensas, las querellas, etcétera, para que los procesos se hagan interminables. Obviamente, hay una reforma que trata de simplificar esos pasos. La sociedad, en definitiva, lo que quiere es que cuando le ponen un tema en la televisión, en las tapas de los diarios, quiere y exige que haya una resolución rápida de ese suceso.
-¿Cuánto daña jugar a la grieta?
-Muchísimo. Para mí, muchísimo. Para mí juega muchísimo y afecta muchísimo. Y a la larga, los que terminan creyendo de un lado, mientras los otros descreen y después puede darse vuelta. Es un ida y vuelta interminable. Estaría bueno que existan organismos independientes como la Oficina Anticorrupción, pero decididamente independientes.
-Bueno, no es lo que ocurrió. Es un poco una parodia.
-Bueno, que se presenten formalmente para hacer las denuncias que correspondan y no escuchen al político de turno que los haya puesto en el lugar
-¿Comodoro Py puede sobrevivir a la grieta?
-Sobrevivir, se puede, pero no sé si estamos bien.