Dos pilotos de un helicóptero que hizo reiterados vuelos a la casaquinta de Pilar, investigada por pertenecer a supuestos testaferros de autoridades de la AFA, declararon que fueron entrenamientos sin pasajeros y que no podrían reconocer a nadie del comité ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino.
Ambos tripularon un helicóptero que aterrizó en el helipuerto de la quinta de Villa Rosa, Pilar, propiedad de la sociedad Real Central de Luciano Pantano y su madre Ana Conte, imputados e investigados como supuestos testaferros, en una causa a cargo del juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky.
Según explicaron a Infobae fuentes judiciales, se presentaron en persona en el juzgado en lo penal económico 10 para declarar bajo juramento de verdad como testigos, pero no aportaron nada significativo al caso.
Cuando se preguntó a uno de los pilotos el motivo por el cual no se consignaron los datos de los pasajeros en aquellos vuelos respondió: “Si no se consignaron pasajeros fue porque no había pasajeros”.
Tampoco aportó datos referidos a integrantes del comité ejecutivo de AFA y dijo que no podría reconocerlos ni en fotografías como eventuales personas transportadas en sus vuelos y que en líneas generales le “costaría reconocer a las personas”.
“Me olvidé completamente. No tenemos intervención con los pasajeros”, remató.
En la misma sintonía el otro piloto explicó que si viera por la calle a pasajeros que transportó no los reconocería. En el caso puntual bajo investigación dijo que “fueron vuelos de entrenamiento”.
“No conozco a ninguno de los nombrados”, concluyó sobre los dirigentes de AFA.
Otra convocatoria
Además de los pilotos, el juez convocó este viernes a declarar como testigo a un broker de seguros por las pólizas de los autos de alta gama encontrados en un galpón en la quinta de Pilar.
Para el martes próximo se citó también a un contador que firmó una certificación de origen de fondos lícitos para justificar la compra de un Porsche valuado en 500 millones de pesos. La autenticidad de ese documento está bajo investigación porque figuraba que el dinero salió de una cuenta en un banco de Santa Fe que no tenía ese monto al momento de la operación.
Por otra parte, una gerenta del banco Coinag, donde tenía cuenta la sociedad Real Central, de Luciano Pantano y su madre jubilada -ambos supuestos testaferros de autoridades de la AFA-, declaró este miércoles que los fondos depositados eran bajos y consideró imposible que el pago por la compra de vehículos de alta gama secuestrados en el galpón de una mansión en Pilar hayan salido de esa entidad.