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Sequía pone a prueba la alimentación de miles de familias en el Corredor Seco

Con apoyo de la FAO, familias de Comayagua y Valle están fortaleciendo la producción de huevos para enfrentar la inseguridad alimentaria sin perder sus pequeños medios de vida

Unos 4.000 hogares reciben asistencia para sostener la producción de alimentos en el corredor seco.
La FAO ejecuta un proyecto de respuesta humanitaria en cinco municipios del Corredor Seco de Honduras para proteger los medios de vida y sostener la producción de alimentos.
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La sequía, la variabilidad climática, la pobreza rural y las limitadas oportunidades de generación de ingresos aumentan la vulnerabilidad de las familias que viven en el Corredor Seco de Honduras, donde la pérdida o reducción de la producción agrícola y pecuaria puede afectar directamente la alimentación y los ingresos de los hogares.

Ante este escenario, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ejecuta un proyecto de respuesta humanitaria en cinco municipios del Corredor Seco para proteger los medios de vida de familias vulnerables y mantener su capacidad para producir alimentos en medio de condiciones adversas.

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Uno de los componentes contempla la entrega de alimento para aves a 1,000 hogares, con alcance para 4,715 personas. El objetivo es que las familias mantengan sus pequeñas unidades productivas y dispongan de una fuente adicional de alimentos, especialmente proteína de origen animal, mientras reducen parte de los gastos que implica mantener a los animales.

La respuesta humanitaria parte de una premisa: cuando una familia pierde sus activos productivos, aumenta su vulnerabilidad y disminuye su capacidad para recuperarse de una crisis.

En las comunidades rurales del Corredor Seco, esos activos pueden estar representados por cultivos, sistemas de riego, animales de patio o pequeñas actividades agrícolas y pecuarias.

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Estilos de vida

Las condiciones climáticas adversas pueden afectar directamente estos medios de vida. Una reducción en la producción agrícola implica menos alimentos disponibles para el consumo familiar y, en muchos casos, menores ingresos para comprar otros productos.

En el caso de la producción avícola, la falta de recursos para alimentar a los animales también puede provocar una disminución en la producción de huevos.

Por ello, el suministro de alimento para aves busca mantener activo un sistema productivo que ya existe en los hogares.

Esta modalidad de asistencia resulta especialmente importante para hogares con ingresos reducidos, donde pequeñas variaciones en el gasto pueden afectar la cantidad y calidad de los alimentos disponibles.

Unos 4.000 hogares reciben asistencia para sostener la producción de alimentos en el corredor seco.
La FAO despliega una respuesta humanitaria en el corredor seco de Honduras.

La FAO señala que proteger la producción agrícola y pecuaria permite a las familias vulnerables acceder a alimentos, preservar sus activos productivos y evitar mayores pérdidas en sus medios de vida frente a las crisis climáticas y económicas.

Hogares reciben asistencia

El proyecto denominado Respuesta inmediata para salvar vidas mediante la producción alimentaria en emergencias en cinco municipios del corredor seco de Honduras contempla diferentes tipos de asistencia para aproximadamente 4,000 hogares.

El componente también incluye campañas de vacunación de animales, que beneficiarán a 1,750 hogares y permitirán proteger aproximadamente 49,000 animales en comunidades vulnerables del Corredor Seco.

Los primeros resultados de la asistencia pueden observarse en los hogares que ya recibieron alimento para sus aves. En la comunidad El Sitio, Comayagua, Ena López Ríos aseguró que el apoyo le permitió reducir el dinero que antes destinaba a comprar alimento para sus gallinas.

Con una familia de cinco integrantes, los huevos forman parte de la alimentación cotidiana. Paulino calculó que producirlos en su propio hogar también representa un ahorro, debido al precio que tendría que pagar para adquirirlos en el mercado.

Unos 4.000 hogares reciben asistencia para sostener la producción de alimentos en el corredor seco.
La entrega de alimento para aves alcanza a 1.000 hogares y 4.715 personas para mantener pequeñas unidades productivas y reforzar la alimentación familiar.

El proyecto no se limita a responder a una necesidad inmediata. Su diseño combina asistencia humanitaria y recuperación productiva, con el propósito de que las familias puedan mantener o recuperar sus medios de vida.

Esta estrategia resulta relevante en zonas donde las crisis climáticas pueden repetirse y donde los hogares tienen poca capacidad económica para reponer los activos que pierden.

Si una familia pierde sus animales o deja de producir sus alimentos, puede aumentar su dependencia de la compra de productos y de la asistencia externa.

Los recursos forman parte del Fondo Humanitario Regional para América Latina y el Caribe y permiten desarrollar una respuesta que combina asistencia monetaria inmediata con acciones destinadas a recuperar la producción agrícola y pecuaria.

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