Lo que prometía ser una gira de ensueño para enaltecer la cultura y el folclore hondureño en el extranjero se transformó, en cuestión de segundos, en una dramática pesadilla de angustia, polvo y supervivencia. Un grupo de 12 jóvenes hondureños, pertenecientes al Ballet Folklórico Raíces Marcalinas, sobrevivió al potente terremoto que sacudió a Colombia en las primeras horas de la mañana, de ayer 10 de agosto, mientras se alojaban en un hotel.
El fenómeno telúrico tomó por sorpresa a la delegación catracha compuestas por 11 bailarines y su instructor en la localidad de Montenegro, departamento del Quindío, muy cerca del epicentro. El grupo acababa de concluir su participación en el prestigioso Festival Internacional de Danza , celebrado en el municipio de Belén de Umbría, y se disponía a viajar hacia la capital para tomar su vuelo de regreso a Honduras.
Sin embargo, a eso de las 6:00 de la mañana, el violento sacudón de la tierra despertó abruptamente a los jóvenes en el cuarto piso del inmueble. El pánico se apoderó de los integrantes mientras buscaban desesperadamente las salidas de emergencia entre el estruendo de los muros cediendo y el inminente colapso de las estructuras.
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Por su parte, el bailarín Marco Antonio Cacho detalló que el pánico obligó a muchos a salir únicamente con lo que llevaban puesto: “Nos tocó dejar todas nuestras pertenencias, porque lo material se recupera y la vida no. Salimos todos, unos en pijamas, otros semidesnudos”.
A pesar de que inicialmente se temía la pérdida total de sus pertenencias personales, vestuarios e instrumentos bajo los escombros, pasadas las horas y tras cerciorarse de que no existían réplicas inmediatas, varios integrantes pudieron reingresar con precaución para rescatar parte del equipaje. Tras ponerse a salvo, los integrantes no dudaron en prestar auxilio a los pobladores locales y adultos mayores que se encontraban conmocionados o atrapados en la zona.
Respuesta diplomática y postura de la Embajada de Honduras
El impacto del sismo dejó colapsados los servicios de energía eléctrica y las redes de telecomunicaciones en toda la región, además de severos daños en la infraestructura vial que conectaba con la capital colombiana.
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Los integrantes del ballet señalaron que quedaron momentáneamente varados en el sector de Calarcá junto a los organizadores locales del evento. La interrupción de las vías terrestres y la suspensión temporal de operaciones aéreas complicó la logística inmediata para su retorno a suelo patrio.
Sin embargo, ante la magnitud del evento natural, las autoridades diplomáticas hondureñas activaron los protocolos de emergencia para dar seguimiento a los connacionales en suelo colombiano.
La embajadora de Honduras en Colombia, Jackeline Foglia, confirmó que mantiene un seguimiento constante y comunicación estrecha con los compatriotas radicados y de paso en el país sudamericano. La diplomática brindó un reporte tranquilizador respecto al estado de la delegación artística:
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“Gracias a Dios, todas las noticias hasta ahora son positivas, ningún hondureño ha salido víctima de este terremoto”, afirmó la embajadora Foglia, a los medios.
Asimismo, la representante diplomática detalló que el único incidente registrado entre connacionales correspondió a los 12 miembros de Raíces Marcalinas. Explicó que los jóvenes sufrieron pérdidas materiales e imprevistos logísticos pero resultaron completamente ilesos.
La embajada, en coordinación con los anfitriones colombianos, gestionó un nuevo alojamiento temporal en la zona de Armenia para el grupo, a la espera de que la habilitación de los accesos viales permita su traslado seguro hacia Bogotá para abordar su vuelo.
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La diplomática estimó que, aunque los registros consulares contabilizan a más de 1,500 hondureños en Colombia, la cifra real de connacionales en ese país podría alcanzar las 3,000 personas al tomar en cuenta a turistas no registrados y ciudadanos con doble nacionalidad. La Cancillería reiteró que mantendrá la asistencia y el monitoreo permanente hasta garantizar el retorno seguro de todos los afectados.