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Hondureño finge secuestro y exigió un millón de lempiras de rescate para pagar deudas

Las autoridades sostienen que la ausencia fue una desaparición simulada para obtener fondos y cubrir deudas personales, y señalan que con este hecho ya suman ocho episodios similares registrados en 2026

El caso comenzó cuando el albañil salió a comprar a una pulpería y no regresó al alojamiento donde se hospedaba en Marcala.

Lo que parecía un secuestro pasó a ser investigado como un presunto autosecuestro en La Paz, Honduras, después de que agentes de la Dirección Policial de Investigaciones localizaran con vida y sin lesiones a un hombre de 27 años que, según la Policía, habría enviado pedidos de dinero a personas de su entorno laboral.

El hombre fue hallado en una finca cafetalera del municipio de Marcala, en el departamento de La Paz, después de un operativo de especialistas de la Unidad Nacional Antisecuestros.

Según la información, el trabajador habría solicitado un millón de lempiras (L 1.000.000) es decir, más de 37 mil dólares a su jefe inmediato y a dos compañeros de trabajo como condición para su supuesta liberación.

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El caso comenzó el viernes 7 de agosto, cuando el hombre, que trabaja como albañil para una empresa constructora, pidió autorización para salir a comprar en una pulpería cercana al lugar donde se encontraba alojado junto con otros empleados.

La compañía desarrolla un proyecto de bacheo en Marcala. Según la Policía, alrededor de 20 trabajadores permanecen hospedados en un apartamento ubicado en ese municipio. Después de salir del alojamiento, el trabajador no regresó.

Al día siguiente tampoco se presentó a sus labores, lo que llamó la atención de su jefe inmediato. El responsable de la empresa decidió comunicarse con el por mensajería para conocer los motivos de su ausencia. La respuesta elevó la preocupación: a través de un mensaje se informó que el trabajador supuestamente había sido secuestrado.

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Revelan autosecuestro y fraude

Los mensajes establecían que debían entregar una fuerte suma de dinero para conseguir su liberación. Las mismas solicitudes de dinero fueron dirigidas también a dos compañeros de trabajo del hombre. Ante la posibilidad de que se tratara de un secuestro real, se activaron los protocolos de investigación.

La Policía Nacional informó que Honduras registra ocho casos de autosecuestro en 2026 y recomendó no pagar rescates sin verificación previa.

La unidad investiga movilizó desde Tegucigalpa un equipo especializado en el departamento de La Paz para comenzar las labores de inteligencia y búsqueda. Los investigadores desarrollaron distintas diligencias para establecer qué había ocurrido con el trabajador y determinar su ubicación.

El hombre fue encontrado sano y salvo, lo que llevó a los investigadores a profundizar en las circunstancias de su supuesta desaparición y en los mensajes con los que se había solicitado el dinero. Durante las diligencias, según la Policía, el propio hombre reconoció ante los investigadores haber realizado las exigencias económicas.

La explicación que habría dado fue que pretendía ausentarse de su trabajo durante ese día y conseguir dinero para resolver obligaciones económicas personales. Con los elementos recabados durante las primeras diligencias, la Policía considera que no se trató de un secuestro cometido por terceros, sino de una desaparición simulada.

La modalidad consiste en hacer creer a familiares, amigos, compañeros de trabajo u otras personas cercanas que alguien ha sido privado de su libertad para luego solicitar dinero a cambio de una supuesta liberación.

La Policía informó que, de acuerdo con el Código Penal de Honduras, los hechos estarían relacionados con el delito de simulación de infracción inexistente, contemplado en el artículo 529.

El caso comenzó cuando el albañil salió a comprar a una pulpería y no regresó al alojamiento donde se hospedaba en Marcala.

Ocho casos de autosecuestro

La Policía Nacional señaló que este caso eleva a ocho autosecuestros o secuestros fingidos el número de hechos registrados por la Unidad Nacional Antisecuestros en Honduras durante 2026.

A diferencia de un secuestro convencional, en estos casos la persona que aparentemente es víctima participa en la creación de la situación ficticia y, en algunos casos, interviene directamente en las comunicaciones destinadas a obtener dinero.

Las motivaciones pueden estar relacionadas con problemas económicos, deudas u otras necesidades personales, según los casos investigados por las autoridades.

Ante una denuncia por un posible secuestro, la Policía Nacional recomienda a la población mantener la calma y comunicarse de inmediato con las autoridades especializadas. La recomendación incluye evitar realizar pagos o tomar decisiones precipitadas antes de recibir orientación de los investigadores.