La violencia contra la niñez en Honduras dejó 1.330 menores asesinados entre enero de 2020 y junio de 2026, según advirtió este lunes el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos. El organismo alertó sobre el aumento de distintas formas de violencia contra niñas, niños y adolescentes y señaló fallas en la protección estatal.
La coordinadora de la Defensoría de la Niñez, Cándida Maradiaga, señaló que el panorama actual refleja un incumplimiento del Estado en su obligación de garantizar la protección integral de la infancia.
“La situación de nuestros niños y niñas es de grave vulnerabilidad. El incremento de la violencia en todas sus manifestaciones evidencia fallas en los mecanismos de protección existentes”, manifestó la defensora.
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Una muerte cada 43 horas
Las cifras recopiladas por el Conadeh dan cuenta de la magnitud del problema.
Entre enero de 2020 y junio de 2026 fueron asesinados de forma violenta 1.330 menores de 18 años en Honduras, lo que equivale a un promedio de 17 víctimas por mes o una muerte cada 43 horas.
Durante ese período, las muertes violentas de niñas, niños y adolescentes representaron el 6,45% del total de homicidios registrados en el país.
El año con más casos fue 2021, cuando se contabilizaron 249 menores asesinados.
En los primeros seis meses de 2026 ya se registran 94 muertes violentas, con un promedio de 16 víctimas por mes, es decir, un menor asesinado aproximadamente cada 46 horas.
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El grupo más afectado corresponde a adolescentes de entre 15 y 18 años, que representan el 75% de las víctimas registradas durante los últimos seis años, con un total de 997 casos.
Zonas con mayor incidencia
El informe identifica a Francisco Morazán, Cortés, Olancho y Yoro como los departamentos donde la niñez enfrenta mayores niveles de riesgo.
Estas cuatro regiones concentran el 58% de las muertes violentas de menores registradas en el país, una situación que, según el organismo, demanda intervenciones focalizadas y una mayor presencia institucional.
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Más allá de los homicidios, el Conadeh advirtió sobre otras formas de violencia que afectan a la niñez hondureña.
El organismo informó sobre un aumento de adolescentes embarazadas, niñas y niños víctimas de abuso y explotación sexual, casos de trata de personas, reclutamiento por estructuras criminales, desplazamiento forzado y menores expuestos a trabajos considerados altamente peligrosos.
Para Maradiaga, uno de los aspectos más preocupantes es que muchos de estos hechos ocurren dentro del propio entorno familiar.
“Las niñas y los niños no están seguros ni en el seno de su propia familia, cuando debería ser el primer espacio protector”, afirmó.
La funcionaria insistió en la necesidad de fortalecer a las familias mediante programas de formación en valores, crianza responsable y protección de la infancia, con el fin de prevenir situaciones de violencia desde el hogar.
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Fallas del sistema de protección
La Defensoría de la Niñez sostiene que la persistencia de estas problemáticas demuestra que el Estado no ha logrado consolidar un sistema eficaz de protección para la infancia.
El organismo considera que existen debilidades tanto en las instituciones encargadas de garantizar derechos como en aquellas responsables de prevenir, investigar y sancionar los delitos cometidos contra menores de edad.
A ello se suma un alto nivel de impunidad, que favorece la repetición de los hechos violentos y deja sin justicia a miles de víctimas y sus familias.
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“La impunidad sigue siendo uno de los principales obstáculos para combatir la violencia contra la niñez”, advirtió Maradiaga.
Educación, protección e investigación
Como parte de sus recomendaciones, el Conadeh pidió fortalecer el Sistema Integral de Garantías de Derechos de la Niñez y Adolescencia (SIGADENAH), con el objetivo de brindar una protección efectiva a todos los menores del país.
También instó al Estado a garantizar el acceso a la educación y recordó que diversos sectores estiman que más de un millón de niñas, niños y adolescentes permanecen fuera del sistema educativo, una situación que incrementa el riesgo de explotación, violencia y exclusión social.
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