La reforma de la Ley de Tránsito en Honduras avanza más del 50%, según el director de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte, el comisionado Lenín Morell Andino. La iniciativa busca actualizar controles y sanciones ante el aumento de los siniestros viales y de las muertes en las carreteras del país.
El director de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT), el comisionado Lenín Morell Andino, confirmó que la institución trabaja en una reforma integral de la actual Ley de Tránsito para dotar a las autoridades de herramientas más eficaces para prevenir accidentes y sancionar conductas de riesgo.
Según explicó, la legislación vigente resulta insuficiente frente a la realidad actual del parque vehicular hondureño y al incremento sostenido de los siniestros viales registrados en los últimos años.
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Controles de velocidad y tecnología
“Es importante apostar a la tecnología para ir buscando reducir los accidentes viales y asimismo la mortalidad vial”, manifestó Morell al referirse a la necesidad de incorporar sistemas modernos de control en las carreteras nacionales.
Uno de los aspectos que contempla la reforma es el fortalecimiento de los mecanismos de supervisión de los límites de velocidad.
Actualmente, la normativa establece velocidades diferenciadas según el tipo de vehículo y la vía por la que circula. En los principales ejes carreteros del país, los vehículos pesados tienen permitido desplazarse hasta 60 kilómetros por hora, mientras que el resto de automotores puede alcanzar una velocidad máxima de 80 kilómetros por hora.
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Morell reconoció que la capacidad de vigilancia es limitada debido a la falta de equipos tecnológicos. La DNVT opera principalmente con radares manuales que permiten detectar infracciones en puntos específicos, lo que dificulta una supervisión permanente en toda la red vial.
La nueva legislación contempla la incorporación de tecnologías de monitoreo más avanzadas y reglamentos específicos relacionados con controles de velocidad, alcoholímetros y otros instrumentos orientados a mejorar la seguridad vial.
Sanciones y multas
Otro de los puntos que buscan modificarse son las sanciones económicas por infracciones graves.
De acuerdo con el titular de la DNVT, actualmente una falta grave por exceso de velocidad puede ser castigada con una multa de apenas 600 lempiras, una cantidad que, según las autoridades, tiene poco efecto disuasivo frente a conductas que pueden derivar en tragedias.
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“Las sanciones deben ser revisadas para que realmente contribuyan a generar una cultura de respeto a las normas de tránsito”, han reiterado funcionarios de la institución en distintos espacios públicos.
Muertes y accidentes de tránsito
La discusión sobre la reforma ocurre cuando Honduras enfrenta cifras altas en materia de siniestralidad vial.
Datos recientes de la DNVT indican que más de 800 personas han perdido la vida en accidentes de tránsito durante 2026, mientras los percances registrados a nivel nacional superan los 6.800 casos.
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Las estadísticas oficiales muestran además que los motociclistas continúan siendo el grupo más vulnerable en las carreteras hondureñas. Cerca de la mitad de las víctimas mortales corresponde a conductores o pasajeros de motocicletas.
Informes de la DNVT señalan que al menos 328 motociclistas han fallecido en accidentes de tránsito durante el presente año, lo que representa aproximadamente el 46,7% de las muertes viales registradas en el país.
Las autoridades advierten además que siete de cada diez accidentes atendidos involucran motocicletas, un fenómeno que se ha incrementado de forma paralela al crecimiento de este tipo de vehículos en Honduras.
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La falta de experiencia de muchos conductores, el incumplimiento de normas básicas de seguridad, el exceso de velocidad, las maniobras peligrosas y la conducción sin licencia continúan entre las principales causas de accidentes.
La propia DNVT ha informado que más de 8.000 motocicletas fueron decomisadas en lo que va de 2026, muchas de ellas conducidas por menores de edad o personas que no contaban con permiso para manejar.
Las autoridades también han señalado que una parte de las víctimas mortales en motocicleta no poseía licencia de conducir al momento del accidente, situación que evidencia la necesidad de fortalecer los controles y la educación vial.
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Imprudencias al volante
El impulso a la reforma de la Ley de Tránsito también ocurre tras accidentes recientes de alto impacto que han generado preocupación nacional, entre ellos el ocurrido en la cuesta de El Rodeo, sobre la carretera CA-5, donde varios agentes policiales perdieron la vida.
Casos como este reabrieron el debate sobre la necesidad de modernizar la legislación, mejorar la infraestructura vial, fortalecer la fiscalización y promover una cultura de conducción responsable.
Para la DNVT, la solución no pasa únicamente por endurecer sanciones, sino por combinar educación, tecnología, regulación y supervisión efectiva.