Más de 19 mil personas migrantes retornaron a Honduras entre el 1 de enero y el 25 de mayo de 2026, según el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos.
La cifra representa un alza del 22% frente al mismo período de 2025 y, para el organismo, se vincula con violencia, inseguridad y falta de protección.
En promedio, 131 hondureños por día regresaron al país durante los primeros 145 días del año, frente a 108 en igual período de 2025. El informe indica que estos datos muestran la continuidad de factores que impulsan la migración y afectan a distintos sectores de la población.
PUBLICIDAD
Para la institución, detrás de las cifras hay situaciones de vulnerabilidad, violencia y búsqueda de seguridad. Sostuvo que, en muchos casos, las personas dejan sus comunidades no solo por razones económicas, sino porque consideran que quedarse implica un riesgo para sus vidas y las de sus familiares.
Factores de migración
De acuerdo con el organismo, la violencia sigue entre las principales causas de desplazamiento dentro del país y de migración hacia el exterior. Muchas familias atraviesan primero un proceso de desplazamiento forzado interno antes de decidir salir de Honduras.
El CONADEH señaló que numerosas personas abandonan sus viviendas tras recibir amenazas, sufrir extorsiones, enfrentar conflictos ligados a estructuras criminales o verse afectadas por hechos violentos que alteran sus condiciones de vida.
PUBLICIDAD
Ante la falta de respuestas institucionales suficientes o de mecanismos de protección para permanecer de forma segura en sus lugares de origen, algunas familias se trasladan a otras zonas del país. Cuando esa medida no alcanza, la migración internacional pasa a ser una alternativa de protección.
De dónde regresan y quiénes son
Las estadísticas del organismo muestran que la mayoría de las personas retornadas este año procedía de Estados Unidos. Del total registrado hasta el 25 de mayo, 17.263 personas fueron retornadas desde ese país, mientras que 1.704 llegaron desde México y 82 desde Guatemala.
Los datos también reflejan una presencia marcada de población joven y en edad de trabajar dentro de los flujos migratorios. Del total de retornados, 15.390 corresponden a hombres y 1.791 a mujeres. Además, se contabilizaron 1.566 niños y 302 niñas, lo que muestra que la migración también involucra a grupos familiares completos.
PUBLICIDAD
El informe añade que el 69% de las personas retornadas tiene entre 21 y 40 años. A eso se suma el registro de 163 adultos mayores, un grupo que también enfrenta condiciones de vulnerabilidad.
Violencia no cesa
La coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del CONADEH, Elsy Reyes, explicó que entre las personas retornadas puede haber ciudadanos que salieron de Honduras para escapar de contextos de violencia y persecución.
La funcionaria dijo que algunos de esos hondureños enfrentan dificultades al regresar, porque persisten las mismas condiciones que motivaron su salida. En ciertos casos, agregó, las personas retornadas no pueden volver a sus comunidades de origen porque consideran que siguen expuestas a riesgos para su integridad física.
PUBLICIDAD
Como ejemplo, señaló que, tras la muerte violenta de un familiar, muchas personas dejan sus comunidades por temor a convertirse en nuevas víctimas. Esa situación puede llevar a que familias enteras se trasladen a otras regiones del país o salgan al extranjero en busca de protección.
Desplazamiento y retorno
El CONADEH sostuvo que la migración hondureña responde a una combinación de factores económicos, sociales y de seguridad, pero remarcó que la violencia mantiene un papel determinante en numerosos casos, sobre todo cuando las personas perciben que no existen condiciones para vivir de manera segura en sus comunidades.