En una operación de alto impacto que se ha extendido por más de 10 días en las zonas montañosas de Honduras, la Policía Nacional ha logrado propinar golpes contundentes a la estructura criminal autodenominada “Cartel del Diablo”.
El día de ayer 7 de abril, agentes policiales interceptaron en una zona montañosa a Harold Alexander Hernández, apodado “El Descuartizador”.
Su alias no es casual; se le señala por su presunta participación en la muerte y decapitación de una mujer, un acto que ilustra el nivel de ferocidad del cartel. Junto a él fue capturado Selvin Nani Cerón Murillo, alias “Serrucho”, vinculado supuestamente al secuestro previo al homicidio del pastor Núñez.
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A pesar de la gravedad de las acusaciones y de que las autoridades les decomisaron droga, indumentaria policial, municiones y armas de grueso calibre, ambos detenidos negaron su participación ante los medios locales.
Con rostros serios y tono de voz bajo, Hernández aseguró ser un simple trabajador de hacienda en Sulaco, mientras que Cerón Murillo afirmó vivir en la zona desde niño tras ser abandonado por su madre. Sin embargo, al ser consultado sobre su pertenencia al cartel, “Serrucho” respondió con un ambiguo: “Así dicen”.
A estas capturas se suma la de un tercer integrante fundamental: alias “Calolo”. Identificado por la Policía Nacional como uno de los sicarios más peligrosos de Honduras, “Calolo” habría estado directamente involucrado en la etapa del secuestro del pastor Núñez.
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Su arresto en el municipio de Marale representa un avance sustancial, ya que se le considera un ejecutor clave dentro del engranaje de muerte de la organización. Por lo que, estas detenciones marcan un punto de inflexión en la lucha contra una banda que ha sembrado el terror en los departamentos de Yoro y Francisco Morazán.
Investigaciones preliminares de inteligencia policial sugieren que el “Cartel del Diablo” podría estar vinculado a más de 15 asesinatos recientes en el corredor entre Sulaco y Marale. Aunque el número oficial de víctimas bajo investigación continúa en ascenso, las autoridades presumen que la banda ha ejecutado sistemáticamente a residentes de la zona, pequeños agricultores y personas con influencia social para consolidar su control territorial.
Entre sus víctimas más recientes se encuentran:
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- El pastor y cafetalero Óscar Núñez: Secuestrado y posteriormente ejecutado tras una exigencia de rescate de 5 millones de lempiras que su familia no pudo reunir.
- Una mujer (identidad protegida): Cuyo cuerpo fue hallado decapitado, un crimen atribuido directamente a la saña de alias “El Descuartizador”.
- Colaboradores y opositores locales: Se investiga la desaparición de al menos tres personas más en las últimas semanas que habrían tenido conflictos con la banda por tierras o actividades comerciales.
¿Qué es el Cartel del Diablo?
El “Cartel del Diablo” es una estructura criminal que ha mantenido bajo zozobra a los habitantes de Sulaco, Yoro, y municipios aledaños. Bajo el liderazgo de Esteban Gumercindo Ferrera Rodas, alias “El Diablo”, el grupo ha sido identificado como una red compacta de al menos 12 integrantes fijos y una red de colaboradores.
Su control territorial se basa en el sicariato y el terror. Según las investigaciones, la organización no solo se dedica al narcotráfico a escala local, sino que mantiene una “guerra sin tregua” contra las autoridades. El líder, “El Diablo”, resultó herido en un enfrentamiento reciente pero logró huir, presumiéndose que se oculta en la espesura de Marale, Francisco Morazán.
La saña con la que opera el Cartel del Diablo no es un caso aislado en el panorama nacional. Mientras las autoridades cercan a estos criminales, organizaciones internacionales como ACNUR han alzado la voz pidiendo apoyo urgente para los más de 400,000 desplazados internos en Honduras.
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Muchas de estas familias huyen precisamente de zonas controladas por estructuras como esta, donde la negativa a colaborar o el simple hecho de poseer tierras productivas puede costar la vida. Las operaciones continúan activas para dar con el paradero del líder máximo de la estructura.