El acelerado ascenso de casos de tosferina en Honduras durante 2026 ha generado una alerta sanitaria nacional por parte de la Secretaría de Salud. El brote afecta principalmente a los menores de edad, colocando al sistema de salud ante la necesidad de tomar medidas inmediatas para evitar que la cifra de casos y fallecimientos supere los registros alcanzados el año anterior.
Al cierre de la semana epidemiológica 12 —del 22 al 28 de marzo— Honduras contabilizaba 112 casos confirmados y nueve fallecimientos por tosferina, según la Secretaría de Salud citada por la técnica Leticia Puerto del Programa Ampliado de Inmunizaciones.
Esta cifra, registrada en el primer trimestre de 2026, representa el 98 % del total de infecciones reportadas durante todo 2025, cuando se tuvo un registro de 114 casos. Las autoridades señalan que el ritmo actual evidencia un crecimiento “más rápido y agresivo” que en años anteriores.
El mayor impacto de este brote se observa en los recién nacidos: siete de los nueve fallecimientos registrados en 2026 corresponden a menores de 30 días de vida, lo que evidencia la vulnerabilidad extrema de este grupo, de acuerdo con los informes de la Secretaría de Salud.
La tosferina, también conocida como pertussis, es una infección bacteriana altamente contagiosa y puede provocar complicaciones graves como neumonía, convulsiones, daño cerebral y la muerte, especialmente en lactantes que no han completado su esquema de vacunación.
Especialistas en salud pública advierten a través de la Secretaría de Salud que la inmunidad de los recién nacidos depende sobre todo de la protección materna recibida durante el embarazo y de la vacunación en su entorno cercano. Cuando la inmunización materna es baja, estos bebés quedan sin las defensas necesarias en las primeras semanas de vida, hasta que pueden recibir la vacuna.
En los primeros tres meses de 2026, el país ya ha alcanzado el 85 % del total de casos reportados en todo 2025, una proporción que, si la tendencia se mantiene, podría superar el récord anterior para fin de año.
Leticia Puerto, técnica del Programa Ampliado de Inmunizaciones, atribuye el aumento de casos a la disminución en la cobertura de vacunación infantil.
Puerto afirmó: “Esta enfermedad afecta a cualquier persona, pero afecta más a los niños, ya que es más delicada porque no tienen muchas defensas y para eso son las inyecciones”. Así, advierte sobre los menores riesgos para adultos y la mayor gravedad potencial en la niñez.
La Secretaría de Salud de Honduras subraya la necesidad de acudir a los centros de salud y completar los esquemas de vacunación, tanto en niños como en mujeres embarazadas.
La inmunización materna, insisten, aporta anticuerpos esenciales al recién nacido y reduce el riesgo de complicaciones severas en los primeros meses de vida.
En paralelo, las autoridades sanitarias advierten que la desinformación y el temor a las vacunas han contribuido a la disminución en la inmunización, lo que ha permitido la reaparición y propagación de enfermedades previamente controladas. La falta de acceso a servicios de salud y la circulación de información errónea agravan la situación.
El aumento de casos ha dejado en evidencia debilidades en los sistemas de vigilancia epidemiológica y la urgencia de fortalecer la respuesta sanitaria. De acuerdo con la Unidad de Vigilancia de la Secretaría de Salud, hasta la semana epidemiológica 12 se reportaban 97 contagios confirmados de forma acumulativa, con un aumento continuo cada semana hasta llegar a los 112 casos actuales.
La respuesta hospitalaria ha sido reforzada con protocolos para la atención de pacientes pediátricos con síntomas respiratorios. Las autoridades destacan la tos persistente, episodios de asfixia, vómitos posteriores a la tos y dificultades respiratorias como síntomas de alarma que requieren consulta médica sin demora.
Las campañas en marcha insisten en la importancia de cumplir el esquema de inmunización para cortar la cadena de transmisión.