Un trabajador perdió la vida durante la mañana de este martes en una zona rural de Ojojona, al sur de Tegucigalpa, mientras participaba en la ampliación del tendido eléctrico local. La víctima, identificada como Andrés Pérez Núñez, de 62 años, realizaba tareas de retiro de follaje que interfería con la instalación, cuando sufrió una caída que resultó mortal.
Aunque sus compañeros intentaron trasladarlo con urgencia a un centro de salud, la falta de atención inmediata y las condiciones rurales agravaron el desenlace del accidente.
La tragedia ocurrió en el caserío Altos de Cofradía, jurisdicción de la aldea El Aguacatal, mientras se desarrollaban labores para ampliar el acceso a energía eléctrica en el municipio de Ojojona, departamento de Francisco Morazán. Pérez Núñez, originario de la aldea Río Abajo, había sido designado para retirar ramas de un pino cuya copa interfería con el tendido eléctrico.
Según trabajadores presentes, Pérez Núñez utilizó escalera y cinturón de protección, cortó varias ramas sin dificultad y, al terminar, comenzó a descender. Se retiró el cinturón de seguridad y, en ese momento, perdió el equilibrio y cayó desde varios metros de altura, golpeándose con violencia contra el suelo.
El impacto fue tan grave que sus compañeros, que se encontraban en otras áreas del proyecto, corrieron tras escuchar sus gritos. Al encontrarlo gravemente herido, intentaron trasladarlo en el vehículo de la cuadrilla laboral al hospital San Juan María Vianney de Ojojona. Al llegar, encontraron la infraestructura cerrada, una enfermera presente en las inmediaciones se acercó y confirmó que Pérez Núñez ya no presentaba signos vitales.
Luego de confirmarse el fallecimiento, los compañeros notificaron a las autoridades. El cuerpo fue trasladado al anfiteatro del Ministerio Público en Tegucigalpa, donde agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y personal de Medicina Forense realizaron el levantamiento legal del cadáver y una inspección preliminar. Las diligencias tienen como objetivo establecer la causa de muerte y descartar cualquier responsabilidad legal.
Horas después, los familiares de Pérez Núñez se presentaron en las instalaciones forenses para realizar los trámites de retiro y comenzar los actos fúnebres. El fallecimiento causó consternación tanto entre sus allegados como en la comunidad de trabajadores, quienes destacaron que la víctima tenía amplia experiencia en la instalación de redes eléctricas y había sobrevivido a un accidente laboral grave en el pasado.
El fallecimiento de Pérez Núñez pone de manifiesto los peligros constantes para quienes participan en proyectos de electrificación en áreas rurales y montañosas. El trabajo en altura, el uso de herramientas y el desplazamiento por terrenos irregulares presentan desafíos, incluso cuando los empleados siguen protocolos y utilizan equipos de seguridad.
El proyecto que se ejecutaba en Altos de Cofradía forma parte de los esfuerzos por llevar energía eléctrica a zonas alejadas que tradicionalmente han carecido de este servicio básico. Para quienes integran estas cuadrillas, la muerte de su compañero resalta la vulnerabilidad inherente a este tipo de labores.
Aunque el grupo aplicó los procedimientos habituales de protección y control de riesgos, la intervención manual para asegurar el tendido eléctrico resultó necesaria y derivó en el accidente. Uno de los datos más relevantes es que, según testimonios, el hospital de Ojojona estaba cerrado al momento del arribo, lo que impidió la atención médica oportuna.
Las autoridades mantienen abierta una investigación preliminar para emitir el informe oficial correspondiente.