Un ciudadano hondureño detenido por las autoridades de migración de Estados Unidos en al menos dos ocasiones, Samuel Antonio Maldonado Erazo,enfrenta cargos por el asesinato de su sobrino, un niño de tres años, ciudadano estadounidense, en un caso que expone los fallos en las políticas de permanencia irregular y deportación, según señala información oficial entregada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional,Maldonado Erazo había ingresado de manera irregular a Estados Unidos en agosto de 2021 y fue deportado ese mismo mes. Regresó en noviembre del mismo año, lo que constituye un delito grave de reingreso ilegal; pese a esto, fue liberado bajo las políticas migratorias vigentes en ese momento. En mayo de 2023, un juez de inmigración emitió una orden final de deportación en su contra. Actualmente, ICE presentó una orden de detención migratoria para solicitar a las autoridades locales que informen antes de cualquier posible liberación de Maldonado Erazo, de 28 años.
El crimen que se le imputa ocurrió el 4 de marzo. El menor identificado como Josué fue llevado por Maldonado Erazo a su lugar de trabajo mientras el niño experimentaba un evidente dolor físico y presentaba un estado de angustia severa, según informes locales. La víctima exhibía múltiples lesiones compatibles con un patrón de maltrato prolongado.
Un patrón de violencia extrema
El sheriff del condado de Escambia, Chip Simmons, describió la gravedad de las heridas encontradas en el niño. Josué tenía al menos 17 golpes en la cabeza, hematomas en varias partes del cuerpo, quemaduras infligidas de forma intencional, fractura de clavícula, sección del páncreas a causa de un golpe contundente y varias costillas rotas. Una de estas costillas estaba completamente desprendida de la columna vertebral. El niño falleció en el hospital tras una llamada al 911 que alertó sobre un paro cardíaco.
En palabras de la subsecretaria adjunta Lauren Bis, el hecho pone en evidencia la urgencia de la cooperación entre las autoridades locales y ICE para “expulsar a los peligrosos delincuentes extranjeros ilegales de las comunidades estadounidenses”. Bis sostuvo que la administración anterior “no debió haber liberado a este monstruo en nuestras comunidades”.
Tras el arresto de Maldonado Erazo el 5 de marzo, los agentes de ICE formalizaron la orden de detención migratoria, reiterando la solicitud de alerta a las autoridades locales antes de que cualquier liberación pudiera concretarse.
“No sé nada de mi niño”
La madre del menor, Wendy Esther Hernández Reyes, contó a Infobae que la secuencia que derivó en el asesinato se inició el 8 de enero, cuando fue detenida junto a su hermana por autoridades de inmigración de Estados Unidos. Ambas permanecían en el país en situación irregular. Durante la detención, los agentes le informaron que debía determinar quién cuidaría de su hijo para evitar su separación familiar y su ingreso a un sistema de acogida. Eligió dejar a Josué bajo la tutela de Samuel Antonio Maldonado Erazo, cuñado suyo y a la vez señalado por las autoridades como presunto responsable del homicidio.
Maldonado Erazo quedó entonces a cargo de Josué y de sus propios tres hijos, todos menores de diez años. Hernández Reyes aseguró que, durante el tiempo previo a la tragedia, no existían antecedentes de malos tratos ni señales de alerta por parte de Maldonado Erazo hacia el niño. “No sé nada de mi niño”, afirmó la madre al medio Infobae al ser consultada tras el fallecimiento de su hijo y argumentó que conoció los detalles del caso a través de los medios internacionales.
La familia está organizando diferentes actividades para recaudar fondos y repatriar el cuerpo del menor a Honduras. Si usted desea ayudar puede comunicarse con la familia a través del número de celular +504 9744 0268 o hacer una donación a través del banco de Occidente de Honduras al número de cuenta 21 130 0091077.