Un juez federal de Estados Unidos condenó a Rosbin Leonardo Duarte Elvir, ciudadano hondureño acusado de liderar una red transnacional de tráfico de cocaína, a 17 años y seis meses de prisión, tras probarse que dirigía el envío de cargamentos desde Colombia hasta territorio estadounidense a través de rutas que cruzaban Centroamérica y México, logrando así millonarias ganancias e involucrando a colaboradores en varios países de la región, según informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ).
Además de la pena de prisión, el tribunal del Distrito Medio de Florida ordenó el decomiso de 5 millones de dólares, una cifra identificada por las autoridades como parte de los beneficios económicos generados por la organización criminal durante los años en que operó sobre rutas aéreas, marítimas y terrestres.
El avance clave en la investigación se produjo en mayo de 2024, cuando la policía de Colombia incautó 540 kilogramos de cocaína pertenecientes a la red liderada por Duarte Elvir en el aeropuerto de Cali. Este operativo, señalado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos como un punto crucial en el caso, permitió reunir pruebas determinantes sobre la estructura y funcionamiento interno de la organización.
Tras este golpe, los investigadores accedieron a pruebas que permitieron confirmar los métodos de transporte y la identificación de miembros implicados, además de revelar la colaboración de agentes corruptos en la logística del tráfico.
La investigación determinó que la célula criminal comenzaba sus operaciones en Cali, Colombia, despachando la droga hacia la isla caribeña de San Andrés. El DOJ detalló que la cocaína se ocultaba en cajas de fruta y el primer traslado se hacía por vía aérea.
La red involucraba al menos 20 policías colombianos responsables de facilitar la salida de la droga desde el aeropuerto de la isla sin ser detectados. Los cargamentos seguían por mar hacia Nicaragua y Honduras, y continuaban por tierra cruzando varios países de Centroamérica hasta México, donde se organizaba la etapa final antes de ingresar a Estados Unidos.
Durante años, la estructura permitió el envío de miles de kilogramos de cocaína, apoyada en logística y recursos capaces de mantener el flujo y la seguridad de estas operaciones internacionales.
Las autoridades estadounidenses señalaron que Duarte Elvir empleó los fondos ilícitos obtenidos para costear un estilo de vida lujoso, incluyendo la compra de una amplia propiedad en las afueras de Cali. Estos activos evidencian el volumen de capital que la red acumuló mientras funcionó.
De forma paralela, en Honduras se llevó a cabo la Operación Estigia, que tuvo como objetivo asegurar propiedades, activos financieros y otros bienes posiblemente adquiridos con dinero proveniente del narcotráfico. El propósito es impedir que estos recursos sigan financiando actividades delictivas.
El Departamento de Justicia ubicó la condena de Duarte Elvir dentro de la estrategia de combate al narcotráfico internacional, impulsada por la administración del expresidente Donald Trump. Esta política privilegia la cooperación de Estados Unidos con los países latinoamericanos y del Caribe para desarticular organizaciones delictivas.
Uno de los foros mencionados es la cumbre “Escudo de las Américas” celebrada en Miami, donde autoridades regionales debatieron mecanismos para enfrentar los cárteles. Allí, el secretario de Defensa Pete Hegseth advirtió: “Estados Unidos está preparado para intensificar las acciones contra los grupos dedicados al narcotráfico” y consideró la posibilidad de acciones militares directas si no se refuerzan las políticas contra los llamados “narcoterroristas”, definición utilizada para describir redes que combinan tráfico de drogas, otros delitos y violencia organizada.