La Secretaría de Vivienda y Asentamientos Humanos de Honduras, dirigida por Francis Argeñal, presentó oficialmente a la delegación del Banco Mundial un plan estratégico que busca superar las 20 mil soluciones habitacionales para 2026, en respuesta a un déficit de 1.6 millones de viviendas que afecta a la población más vulnerable. El objetivo central de la iniciativa es reforzar la política nacional de vivienda con un enfoque social nítido y canalizar el respaldo financiero para ampliar la cobertura y mejorar la calidad de vida de miles de familias.
De acuerdo con los datos oficiales compartidos por Argeñal, el déficit habitacional total en Honduras alcanza las 1.6 millones de unidades, compuesto por un déficit cuantitativo de aproximadamante 640 mil hogares que carecen de vivienda propia y un déficit cualitativo que implica viviendas existentes que requieren mejoras significativas en estructura, servicios y seguridad.
El plan, expuesto ante representantes del Banco Mundial en Casa Presidencial, se apoya en la consolidación de una nueva institucionalidad para el sector. Según la secretaria Argeñal, la creación y consolidación de la Secretaría de Vivienda y Asentamientos Humanos permite coordinar y dirigir la política pública, evitando la dispersión de esfuerzos y promoviendo una agenda unificada. Subrayó que “la meta es colocar la vivienda social en el centro de la política institucional”, orientando recursos y programas específicamente hacia familias sin casa propia o que viven en condiciones inadecuadas.
Según detalló la funcionaria, el enfoque de la ley que dio origen a la nueva Secretaría es garantizar “la vivienda social como eje de la política habitacional”. Los instrumentos previstos contemplan mecanismos de financiamiento accesibles, acompañamiento a los beneficiarios en la adquisición o mejora de viviendas y la transparencia en la administración de los proyectos.
Durante el último mes, el Gobierno avanzó en la definición y fortalecimiento de la estructura estatal en materia de vivienda. Se implementarán reglas más claras para recuperar la confianza del sector privado y superar la inseguridad jurídica que, según Argeñal, provocó una caída sostenida en la inversión y en la actividad constructiva en años recientes. El nuevo esquema busca incentivar la participación de desarrolladores, constructores e inversionistas mediante certeza jurídica y procesos transparentes.
Uno de los aliados principales en este proceso es el Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banprovi). El plan contempla una articulación directa entre la Secretaría y Banprovi para canalizar créditos asequibles y dinamizar la construcción, entendida también como motor de generación de empleo directo e indirecto y como estímulo a otros sectores productivos.
Argeñal enfatizó ante el Banco Mundial: “Vamos a trabajar para hacerle frente a esta temática”, destacando que el déficit de vivienda afecta la calidad de vida, en particular entre los grupos con menos recursos. El Gobierno plantea la política pública de vivienda no como un proyecto aislado sino como un proceso articulado, con metas definidas y seguimiento permanente. La prioridad, afirmó la funcionaria, es garantizar resultados tangibles y sostenidos: “La vivienda no es solo un techo, sino un derecho y un paso esencial para mejorar la calidad de vida de miles de familias en el país”.
De este modo, la administración plantea la política de vivienda como un instrumento central para atacar el rezago social y estimular el desarrollo económico mediante la generación de empleo y el fortalecimiento de la institucionalidad. La participación de organismos internacionales como el Banco Mundial resulta clave para ampliar el alcance de la estrategia, tanto en la captación de recursos como en la implementación de buenas prácticas.
El programa incluye, además de la construcción de nuevas unidades, la mejora de viviendas existentes, el ordenamiento de asentamientos y el acceso a servicios básicos, así como el impulso a un crecimiento urbano planificado. “El desafío es grande, pero la apuesta es avanzar con planificación, financiamiento y coordinación institucional”, señaló Argeñal en su exposición ante la misión del Banco Mundial