La Asazgua presentó en Bruselas una visión de industria circular, competitiva y sostenible durante un foro realizado recientemente en el Parlamento Europeo, con el objetivo de mostrar por qué la agroindustria de la caña de azúcar de Guatemala considera que su experiencia en cogeneración, uso eficiente de biomasa e innovación puede servir como ejemplo de desarrollo económico, seguridad energética y resiliencia climática.
Uno de los datos centrales expuestos por la asociación fue que la agroindustria cañera genera alrededor del 40% de la demanda de electricidad de Guatemala durante seis meses del año, el período en que se realiza la cosecha.
Según el resumen del evento, ese desempeño contribuye a que el país cuente con una de las matrices eléctricas más renovables del mundo.
La participación de la Asociación de Azucareros de Guatemala se dio en el encuentro Economía Circular y Transformación Productiva para una Industrialización Competitiva y Sostenible, organizado por la Red de Innovación Sostenible en la sede del Parlamento Europeo.
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La jornada reunió a representantes de instituciones europeas, sector privado, academia y organizaciones internacionales para debatir sobre economía circular, transformación productiva e industrialización sostenible.
Asazgua asistió como socio estratégico junto con la Asociación de Cogeneradores Independientes de Guatemala, ACI. La presencia de ambas entidades buscó llevar al debate europeo la experiencia de un sector que, según el texto fuente, ha invertido, innovado y se ha adaptado hasta convertirse en un referente regional.
La cogeneración fue presentada como prueba de que competitividad y sostenibilidad pueden avanzar juntas
La respuesta que Guatemala llevó a Bruselas fue concreta: la cogeneración eléctrica a partir de biomasa en los ingenios azucareros. La asociación sostuvo que ese modelo demuestra que una industria puede producir valor económico y, al mismo tiempo, aportar energía y capacidad de respuesta frente a riesgos climáticos.
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El planteo también buscó desmontar la idea de que la competitividad y la sostenibilidad marchan por carriles distintos. La experiencia guatemalteca, según se expuso en el foro, muestra que una visión de largo plazo, una regulación adecuada y la inversión en innovación permiten que los ingenios actúen como actores energéticos, industriales y climáticos.
La modernización tecnológica de los ingenios, la eficiencia en el uso de recursos y la capacidad de adaptación del sector azucarero fueron señaladas como elementos que ya no responden solo a necesidades internas. Para Guatemala, esa trayectoria constituye ahora una referencia útil para el diálogo internacional sobre transformación productiva.
La visita incluyó un esfuerzo para abrir cooperación entre Europa e Iberoamérica
La presencia de Asazgua en la capital belga no se limitó al evento público. La información compartida indica que formó parte de un trabajo de articulación institucional más amplio impulsado junto con la Red de Innovación Sostenible, que permitió organizar el encuentro en el corazón de las instituciones europeas y facilitar reuniones bilaterales con actores clave.
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Esas reuniones sirvieron para explicar de primera mano el funcionamiento de Europa, sus prioridades regulatorias y sus espacios de cooperación.
También permitieron a la delegación guatemalteca comprender mejor la lógica de trabajo de las instituciones europeas, sus prioridades de competitividad y sostenibilidad, y la necesidad de construir relaciones de largo plazo con interlocutores políticos, empresariales y técnicos.
El planteo de fondo fue que Europa busca reforzar su competitividad, su autonomía estratégica y su transformación hacia la sostenibilidad, mientras Guatemala puede aportar experiencias prácticas de industrialización sostenible basadas en innovación tecnológica y uso eficiente de recursos.
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A partir de esa complementariedad, el encuentro abrió la posibilidad de intercambiar conocimiento, promover proyectos conjuntos y aprender de marcos regulatorios, instrumentos de financiamiento y buenas prácticas entre ambas regiones.
La participación en el Parlamento Europeo también permitió a Asazgua explicar cómo una regulación clara, estable y orientada a resultados puede impulsar sectores productivos con impacto en energía, empleo y desarrollo territorial. El texto sostiene que esa comprensión es necesaria para traducir el potencial de colaboración en iniciativas concretas.
La señal política e institucional que dejó la visita, según el contenido presentado por Asazgua, es que Guatemala aspira a tener un papel activo en el debate global sobre transición productiva, economía circular y seguridad energética.
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La agenda planteada hacia adelante se apoya en compartir capacidades, construir confianza institucional y ampliar la cooperación práctica entre Guatemala y Europa en agricultura, energía, industria e innovación sostenible.
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