La SVET presentó este jueves Hilos de Libertad, una campaña con la que busca visibilizar la trata de personas a través de pulseras elaboradas por sobrevivientes y convertir ese símbolo en una herramienta de prevención, sensibilización y apoyo en la antesala del Día Mundial contra la Trata de Personas, que se conmemora el 30 de julio.
El lanzamiento se realizó en el Patio de la Vida del Palacio Nacional de la Cultura, en el marco del décimo aniversario de la campaña Corazón Azul en Guatemala. La propuesta fue desarrollada junto con la Asociación La Alianza y One More Child, organizaciones que trabajan en la protección y atención de víctimas de violencia, explotación y trata.
La iniciativa consiste en pulseras de hilo azul con un corazón plateado hechas por personas sobrevivientes de trata. Según la Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas, cada pieza representa una historia real atravesada por el sufrimiento, pero también por la fortaleza, la superación y la reconstrucción de un proyecto de vida.
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Las pulseras de hilo azul buscan mantener visible la prevención de la trata
De acuerdo con la SVET, cada hilo simboliza las experiencias de quienes enfrentaron una de las violaciones más graves a los derechos humanos. La institución sostuvo que esas piezas también expresan la capacidad de las víctimas para salir adelante y convertirse en ejemplo de resiliencia.
Las autoridades señalaron que la pulsera no fue concebida solo como un accesorio. La campaña la presenta como un recordatorio permanente de la importancia de prevenir este delito y de respaldar a quienes han sido afectados por redes de explotación.
La propuesta también apunta a involucrar a la ciudadanía de manera directa. Al adquirir una pulsera de Hilos de Libertad, las personas se integran a un movimiento de sensibilización orientado a dignificar a las víctimas y a sostener la conversación pública sobre la prevención de este fenómeno.
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Según los organizadores, el brazalete funciona como un símbolo visible de apoyo a la lucha contra la trata de personas, como reconocimiento a la valentía de los sobrevivientes y como un llamado a entender que la prevención es una responsabilidad compartida.
La campaña pone el foco en niñas y adolescentes sobrevivientes
Durante la actividad, la secretaria de la SVET Danissa Ramírez resumió el sentido de la iniciativa con una frase dirigida al público: “Tu pulsera es más que un accesorio. Es un compromiso, es una voz y es esperanza”.
En un mensaje difundido por La Alianza Guatemala, la organización vinculó la campaña con la dignificación de las voces de niñas y adolescentes sobrevivientes. La entidad afirmó que, a través del arte, la acción busca convertir sus historias en un símbolo de transformación.
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La organización añadió que prevenir la trata también implica escuchar, acompañar y construir redes de solidaridad que sanen y protejan. En esa misma línea, la campaña plantea que la defensa de la dignidad de la niñez y la adolescencia exige empatía, apoyo sostenido y compromiso colectivo.
En la presentación conjunta de SVET y Asociación La Alianza, Hilos de Libertad fue definida como una iniciativa participativa orientada a visibilizar la resiliencia de las sobrevivientes y su capacidad para transformar el dolor en esperanza. El llamado final de las instituciones fue a tejer redes de apoyo y conciencia para avanzar hacia una Guatemala libre de trata de personas.
La campaña Corazón Azul se refuerza en Guatemala durante julio para prevenir la trata de personas
La campaña Corazón Azul en Guatemala es una iniciativa estatal liderada por la Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (SVET) y la UNODC para sensibilizar a la población, prevenir la trata de personas y expresar solidaridad con las víctimas. El Estado guatemalteco la adoptó oficialmente en 2016.
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La acción se impulsa con más intensidad durante julio, en el marco del Día Internacional contra la Trata de Personas, con la iluminación azul de edificios y la realización de ferias informativas y foros académicos. El color azul busca representar la tristeza de las víctimas, la insensibilidad de quienes trafican con seres humanos y el compromiso del Estado y la sociedad frente a esta práctica.
La campaña forma parte de una iniciativa global de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y suma la adhesión periódica de instituciones como el Ministerio de Gobernación (MINGOB), el Organismo Judicial, el INACIF y universidades como la Universidad Rafael Landívar. También promueve la integración de protocolos en ámbitos laborales y migratorios para la detección y prevención.
Ante sospechas o para informar un caso, las autoridades habilitaron líneas de comunicación confidenciales como el 1510 de la SVET.