La segunda reunión ordinaria del CONASAN, encabezada por la presidenta en funciones Karin Herrera, revisó el avance de acciones para fortalecer la atención de las familias más vulnerables y ajustar la respuesta estatal frente a la inseguridad alimentaria y nutricional, con énfasis en la entrega de alimento fortificado, el seguimiento de protocolos contra la desnutrición aguda y la planificación del POASAN 2026.
Uno de los datos expuestos en la sesión fue que, hasta la semana epidemiológica 23, se registra una disminución de los casos de desnutrición aguda frente al mismo período del año pasado. A partir de ese balance, las instituciones indicaron que intensificarán las acciones para ampliar la cobertura en los territorios.
Durante la reunión también se informó que la ejecución financiera y física del Plan Operativo Anual de Seguridad Alimentaria y Nutricional acumula Q 4.947,83 millones. Ese instrumento ordena las acciones de las entidades que integran el sistema nacional y sirve de base para coordinar respuestas más oportunas en el país.
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El alimento fortificado apunta a hogares con niños menores de cinco años
Uno de los ejes centrales fue el seguimiento a la activación de la entrega de alimento fortificado, presentada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación y analizada por el consejo para su implementación en familias en riesgo de inseguridad alimentaria y nutricional.
La intervención busca contribuir a la prevención y atención de esa inseguridad, además de reducir la brecha de necesidades nutricionales, sobre todo en micronutrientes. Según lo expuesto por el ministerio, su alcance poblacional eleva la probabilidad de atender a hogares con niños menores de cinco años, que recibirían un refuerzo alimentario adicional.
La propuesta plantea agregar al menos 3.600 gramos de alimento fortificado a 300 mil raciones de alimentos ya adquiridas para atender la intervención de INSAN. El ajuste supone un aumento del contenido calórico y nutricional de cada ración.
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La secretaria de SESAN indicó que trabajan en esta alternativa familiar para llegar de manera más efectiva a los hogares con niños menores de cinco años. En la reunión, las instituciones del consejo conocieron además los avances técnicos y administrativos necesarios para continuar ese proceso.
El consejo revisó protocolos contra la desnutrición aguda y el hambre estacional
El encuentro incluyó el seguimiento a las acciones previstas en el Protocolo Municipal para el Abordaje de la Desnutrición Aguda en los territorios con mayor carga de morbilidad y mortalidad. También se revisó el Protocolo para el Abordaje del Hambre Estacional.
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En ese marco, las instituciones compartieron avances en monitoreo agroclimático, fortalecimiento de la producción alimentaria, asistencia a familias vulnerables y coordinación de medidas preventivas para reducir riesgos asociados a fenómenos climáticos.
La reunión también permitió conocer el avance del POASAN 2026, que orienta el trabajo de las instituciones que conforman el Sistema Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional. El objetivo de ese proceso es reforzar la planificación conjunta y la articulación interinstitucional en los territorios.
Además, se presentaron avances de las intervenciones que distintas entidades ejecutan en apoyo de niñas y niños en condición de vulnerabilidad nutricional, junto con mecanismos de protección social y de acompañamiento a las familias identificadas mediante los protocolos interinstitucionales de atención.
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