Las lluvias, los vientos y los deslizamientos que afectaron a Guatemala en las últimas horas dejaron emergencias en al menos cuatro departamentos, mientras las autoridades mantienen una alerta institucional amarilla por un patrón de precipitaciones alterado por el fenómeno de El Niño, que según la secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, Claudinne Ogaldes, tiene más de 90% de probabilidad de ocurrencia en el país.
El escenario también abre una preocupación para los próximos meses. De acuerdo con el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología, los suelos podrían quedar más expuestos a deslizamientos cuando lleguen las lluvias más intensas del último trimestre del año, después de una canícula prevista para julio y agosto que puede debilitarlos.
La emergencia se distribuyó entre Alta Verapaz, Izabal, Chiquimula y El Progreso. Según la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, los cuerpos de socorro y las autoridades locales coordinan la atención a los afectados y la evaluación de daños en las zonas impactadas.
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Alta Verapaz concentró la mayor cantidad de incidentes
El mayor número de reportes se registró en Alta Verapaz, donde la Conred desplegó equipos para realizar la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades en distintos puntos afectados.
Uno de los casos más graves ocurrió en el barrio La Libertad, en Santa María Cahabón, donde un deslizamiento dañó una vivienda. Según la Conred, no se reportaron personas heridas, aunque sí hubo daños materiales.
En el municipio de Fray Bartolomé de las Casas, las lluvias provocaron una inundación en la aldea Nueva Libertad que afectó a varias familias. A través de la Coordinadora Municipal para la Reducción de Desastres se activó el protocolo de evaluación para gestionar apoyo.
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Otra inundación se registró en la colonia 19 de Mayo, también en Fray Bartolomé de las Casas. Las autoridades mantienen el monitoreo en ese sector por los inmuebles anegados.
Los fuertes vientos golpearon además el caserío Santa María Rubel Tzul, en Santa María Cahabón. Según la Conred, las imágenes difundidas por la institución muestran láminas de techo desprendidas por completo de las estructuras.
Los Bomberos Municipales Departamentales informaron que atendieron a 25 familias afectadas por daños en sus viviendas en ese caserío. Las tareas incluyeron monitoreo y evacuaciones en la zona.
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Hubo inundaciones, lodo y derrumbes en otras tres regiones
En el departamento de El Progreso, un deslizamiento afectó el kilómetro 76 de la carretera CA-9, en jurisdicción de Guastatoya. La Unidad Ejecutora de Conservación Vial trabaja en la limpieza del tramo para restablecer la circulación.
En Chiquimula, un flujo de lodo cubrió la calle Barrio Nuevo, en San José La Arada. Personal municipal y efectivos del Ejército de Guatemala colaboran en la limpieza del área afectada.
En Izabal, la aldea Curva del Pino, en el municipio de Los Amates, registró una inundación que alcanzó múltiples viviendas. Las autoridades continúan con la verificación de daños en esa comunidad.
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La respuesta directa a la emergencia es esta: Guatemala enfrenta un episodio de lluvias irregulares que ya produjo inundaciones, daños en viviendas, un derrumbe sobre una carretera y acumulación de lodo en calles de cuatro departamentos, con evaluación de necesidades todavía en curso en varias de las áreas afectadas.
Ogaldes había advertido días antes que el comportamiento de las lluvias en el país está siendo alterado por El Niño. Según la funcionaria de la Conred, algunas zonas concentran agua en poco tiempo mientras otras permanecen sin precipitaciones.
Ante ese panorama, la Conred elevó su alerta institucional a color amarillo. La entidad también indicó que podría avanzar a alerta naranjada si las condiciones empeoran.
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