La noche del 21 de mayo se suponía que debía ser una noche de risas, llamadas a la distancia y felicitaciones. El guatemalteco Benjamín Ramos Pablo cumplía 21 años, una edad que en los Estados Unidos marca la entrada formal a la adultez plena; una fecha que todo joven migrante sueña con celebrar pensando en el futuro que está construyendo lejos de casa. Sin embargo, el destino guardaba un giro devastador en el asfalto de Montgomery, Alabama.
Eran aproximadamente las 22:00 horas cuando el silencio de la cuadra 300 de Eastern Boulevard se rompió abruptamente. Un fuerte impacto alertó a los servicios de emergencia. El Departamento de Policía de Montgomery acudió de inmediato al lugar tras recibir el reporte de una colisión vehicular.
Al llegar, las patrullas y ambulancias se encontraron con una escena desoladora: un único automóvil involucrado y, dentro de él, a Benjamín con heridas de extrema gravedad. A pesar de los esfuerzos de los paramédicos, el cuerpo del joven guatemalteco no resistió.
PUBLICIDAD
Fue declarado fallecido en el lugar del accidente. Las causas exactas del percance vial aún son un misterio que las autoridades locales intentan resolver, limitándose a informar que continúan bajo una investigación exhaustiva analizando diversos factores.
A miles de kilómetros de distancia, en Guatemala, la llamada telefónica que recibieron sus padres no eran de un saludo, sino el peso de una tragedia irreparable. El dolor de perder a un hijo se ha mezclado con la angustia y la impotencia de la distancia. Ahora, la prioridad absoluta de la familia Ramos Pablo es traer a Benjamín de vuelta a la tierra que lo vio nacer para poder sepultarlo y despedirse de él.
Debido a que los costos de un traslado internacional de esta naturaleza son sumamente elevados, los seres queridos del joven han lanzado un llamado de urgencia y solidaridad a la comunidad hispana. A través de plataformas como GoFundMe y redes sociales como Facebook, se están solicitando donaciones económicas para cubrir los gastos funerarios y de transporte aéreo.
PUBLICIDAD
“Solo queremos que regrese a casa, que sus padres puedan llorarle y darle una sepultura digna en su tierra natal”, expresan allegados de la familia en las peticiones de apoyo.
Procesos y costos de repatriación a Guatemala
Para las familias que atraviesan esta dura situación, el proceso de repatriación implica una serie de gestiones legales y consulares complejas, además de una carga financiera muy pesada.
- El proceso legal y migratorio
Para que el cuerpo de un ciudadano guatemalteco pueda ser trasladado desde EE. UU. a su país de origen, se deben cumplir estrictamente los siguientes pasos:
PUBLICIDAD
- Obtención de documentos locales: La funeraria contratada en EE. UU. debe gestionar el Acta de Defunción Estadounidense, el Certificado de Embalsamamiento (obligatorio para traslados aéreos) y el Permiso de Tránsito para Cadáveres.
- Apostilla y traducción: Los documentos deben estar debidamente apostillados por las autoridades estatales de EE. UU. y traducidos al español.
- Gestión Consular (Consulado de Guatemala): Los familiares o la funeraria deben presentar los documentos ante el Consulado de Guatemala más cercano (en este caso, el que tenga jurisdicción sobre Alabama). El consulado emite el Pase de Traslado de Restos Mortales y realiza la inscripción de defunción en los registros guatemaltecos.
- Apoyo del MINEX: El Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala (MINEX) cuenta con un fondo de asistencia para la repatriación de migrantes en situación de vulnerabilidad o pobreza, el cual puede otorgar un subsidio económico parcial que se paga directamente a la funeraria encargada.
2. Gastos estimados
La repatriación de un cuerpo desde la Unión Americana hacia Guatemala es costosa debido a la logística médica y de transporte. De manera general, los costos se desglosan así:
Mientras la policía de Montgomery avanza a paso lento en la reconstrucción de los hechos que apagaron la vida de Benjamín, el tiempo corre en contra de una familia rota por la distancia. El joven que un día empacó sus sueños con rumbo al norte hoy espera en una fría sala forense el boleto de regreso al hogar que lo vio partir.
PUBLICIDAD
En manos de la comunidad, de esos paisanos que conocen bien el peso del arraigo y la nostalgia, queda ahora la oportunidad de unir esfuerzos para que los padres de Benjamín puedan, finalmente, estrechar por última vez el féretro de su hijo y sembrarlo en la tierra guatemalteca que lo reclama.