Carlos Humberto Cal Ical, periodista guatemalteco, fue asesinado el pasado domingo tras recibir varios disparos cerca de su residencia en San Cristóbal Verapaz, a unos 80 km de Ciudad de Guatemala. El crimen ha provocado una enérgica condena de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que instó al Gobierno del país a identificar a los responsables y adoptar medidas urgentes para proteger a los trabajadores de la comunicación. Según reportó la agencia internacional de noticias EFE, este hecho se suma a una serie de ataques que han afectado la libertad de prensa en la región.
En un comunicado difundido este miércoles, Pierre Manigault, presidente de la SIP, sostuvo: “El asesinato de un periodista, sumado a la impunidad que suele rodear a la mayoría de estos crímenes, representa una de las violaciones más extremas a la libertad de prensa que debemos enfrentar con urgencia y determinación”, según recogió la agencia internacional de noticias EFE. La organización alertó que la situación en Guatemala requiere respuestas inmediatas tanto de la Fiscalía como del Gobierno.
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La Asociación de Periodistas de Guatemala informó que Cal Ical no había denunciado amenazas previas, aunque no descartan que su labor esté vinculada al ataque. La SIP remarcó que el área donde vivía el reportero es considerada de alto riesgo para quienes cubren temas sociales y ambientales y pidió a las autoridades que implementen mecanismos de protección efectivos.
Reacciones de la SIP y organizaciones periodísticas
De acuerdo con el último informe semestral de la Sociedad Interamericana de Prensa, difundido la semana pasada, persisten en Guatemala los ataques contra informadores en entornos digitales, incluidas amenazas, acoso y hostigamiento judicial relacionados con la cobertura de asuntos sensibles. El reporte, citado por la agencia internacional de noticias EFE, destaca que la persecución judicial constituye uno de los principales desafíos para la prensa local.
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El reciente índice Chapultepec, el informe anual sobre libertad de prensa de la SIP, publicado en marzo, asignó a Guatemala una puntuación de 45.2 sobre 100, ubicando al país en el puesto 13 de la región. El informe describe un entorno de “restricción” para el ejercicio del periodismo, marcado por lo que denomina “terrorismo judicial”. Esta situación se traduce en el uso de procesos legales para intimidar o censurar a quienes investigan temas de interés público.
Compromiso internacional por la protección periodística
La Sociedad Interamericana de Prensa, entidad sin fines de lucro que agrupa a más de 1,300 publicaciones de América, reiteró su llamado a combatir la impunidad y proteger a los comunicadores. “Instamos a la Fiscalía a investigar el suceso de inmediato y al Gobierno a poner en práctica medidas de protección para los periodistas”, expresó la organización en su pronunciamiento, recogido por la agencia de noticias EFE.
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La SIP advirtió que la violencia y el hostigamiento contra la prensa ponen en riesgo la integridad de los informadores y el derecho de la sociedad a estar informada.
El caso de Carlos Humberto Cal Ical ilustra la vulnerabilidad de los periodistas en zonas donde se registran conflictos sociales y ambientales, según lo expuesto en los informes recientes de la organización. La SIP mantiene su compromiso de monitorear la situación y exigir justicia para los periodistas atacados, reiterando ante las autoridades la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección y garantizar la seguridad en el ejercicio de la labor informativa.
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