Un año de gestión colectiva ha convertido al huerto comunal San José Obrero en Esquipulas, Chiquimula, en una referencia central del empoderamiento productivo y la organización de mujeres rurales. Desde abril de 2025, han erigido un espacio que hoy es fuente de aprendizaje, ingresos y cohesión comunitaria.
La integración de nuevas áreas formativas y productivas ha permitido diversificar la producción agrícola y consolidar la autosostenibilidad como horizonte inmediato, de acuerdo con el balance presentado durante su primer aniversario, el 25 de abril de 2026, tal como informó este miércoles el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA).
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En los últimos meses, la comercialización de lechuga, cilantro, repollo, apio y chile ha generado ingresos directos para las familias de las participantes, fortaleciendo su independencia económica y su liderazgo local. Al cierre de su primer ciclo, el huerto cuenta también con áreas de gallinero, huerto escolar, parcelas de hortalizas diversificadas, plantas medicinales, árboles frutales y aboneras, resultado de una planificación que abarca tanto la producción agrícola como la formación pedagógica y ambiental, conforme describe el comunicado.
La capacitación técnica ha sido parte esencial de la evolución del huerto. El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) ha proporcionado acompañamiento en técnicas como la elaboración de pilones, desde la preparación del sustrato hasta el manejo eficiente de cultivos. Así, las participantes han desarrollado habilidades prácticas orientadas a la mejora constante y a la autosuficiencia productiva.
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Un aspecto central del proyecto es la adopción del esquema AGROVIDA, una estrategia que combina producción agrícola, ahorro comunitario y acceso a crédito solidario. Este modelo ha favorecido la consolidación organizativa y la viabilidad financiera del huerto, elementos destacados en la conmemoración del primer año de vida del proyecto, según detalla el ministerio.
La agricultura familiar dirigida por mujeres impulsa el desarrollo y la seguridad alimentaria
El aniversario del huerto comunal San José Obrero representa una transformación estructural en la dinámica local, pues la acción organizada de mujeres permitió convertir un terreno en una infraestructura productiva multifuncional. La variedad de áreas implementadas, desde cultivos básicos y medicinales hasta espacios de enseñanza y crianza avícola, evidencia una visión integral orientada tanto a la alimentación como al tejido social y formativo.
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Este proyecto, nacido como una iniciativa colectiva en 2025, demuestra que la agricultura familiar liderada por mujeres organizadas fortalece la seguridad alimentaria y dinamiza la economía en contextos rurales. El modelo implementado ha generado efectos sostenibles, habilitando oportunidades que trascienden la obtención de alimentos y sientan la base para futuros emprendimientos productivos, según documenta el MAGA.
Los responsables resaltan que el avance logrado responde a la conjunción de autonomía económica, capacitación técnica y acceso a crédito solidario, factores que han orientado a la comunidad hacia la autosostenibilidad y la consolidación de un liderazgo femenino robusto en el ámbito local.
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Adicionalmente, el MAGA informó que en el caserío Ixbobó, municipio de San Luis, Petén, los esposos Víctor Marroquín y Felícita Aguirre iniciaron en 2025, un proceso de transformación productiva con el acompañamiento del Ministerio, adoptando el Modelo de Ganadería sin Deforestación y de Bajas Emisiones. Al inicio, la familia desconocía dicho enfoque. Sin embargo, gracias al apoyo técnico de la Dirección de Recursos Naturales y Agroturismo (DIRNA), del Viceministerio Encargado de Asuntos del Petén (VIPETÉN) lograron salir adelante.
Implementaron prácticas clave como un sistema silvopastoril y la instalación de un banco mixto de forraje. Este incluye pasto de corte y botón de oro, lo que ha fortalecido la alimentación del ganado y el manejo integral de la finca.
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